Celuloide: Del Sonora grill a los cuentos de hadas

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Por Jesús Ricardo Félix
Jesús Ricardo FélixCurioso fenómeno el que desató el Sonora Grill, pero no me vengan con cuentos de hadas. Al parecer todo comenzó cuando un usuario de redes sociales denunció un trato de discriminación en el lugar. Básicamente describía como se dividen a clientes dependiendo de su aspecto y color de piel. Es decir si te ves güerito bien vestido te ubican en la terraza donde los demás pueden constatar que ese lugar es para “gente bien”. Pero si eres de piel morena, no vistes con ropa de diseñador, perteneces a una clase social media o baja te ubican en la clase Gandhi. La denuncia generó una interminable lista de memes, chistes, sketches en redes sociales que hasta la fecha no paran de intentar hacernos reír acerca de los hechos. Pero nos reímos del tema ¿Porque lo hemos vivido y ya nos acostumbramos a que así debe ser? o ¿Porque hay una genuina indignación y se busca castigar esas conductas?

Disculpen mi escepticismo pero a los mexicanos en redes sociales manifestamos el “Síndrome del payaso” como que en el momento de abrir una cuenta en Twitter o Facebook o Tik tok nos convertimos en comediantes y queremos hacernos los chistosos detrás del teclado. No para cambiar lo que nos indigna como individuos o como sociedad o para revelar nuestros propios defectos sino para ¿Tratar de evadir o negar nuestros problemas? ¿Minimizarlos? Seguramente un sociólogo estará más capacitado para responder a esas preguntas.

En el norte de México por más católicos que nos consideremos siempre nos hemos relacionado bajo las premisas de la cultura de “la gente bien”. Vivimos bajo la misma estructura de valores del sistema de castas de la colonia donde el criollo tiene el máximo valor, luego está el mestizo y por último los indígenas. Se trata de convivir dentro del rango de un círculo social privilegiado donde se tiene acceso a un estilo de vida alto donde tal fraccionamiento está cool pero el otro no reúne las condiciones, tal escuela esta ok pero esa otra no, hay que frecuentar tal lugar para que la gente nos vea y nos salude etcétera. El que no se quiera dar cuenta es porque o es un hipócrita o porque no ha vivido lo suficientemente en la región.

Para cerrar con el tema que se está alargando más de la cuenta mí conclusión es que el fenómeno del Sonora grill tiene que ver más con el tema de las redes sociales y el Síndrome del payaso que con una sociedad genuinamente indignada. Creo que el mexicano ni si quiera se da cuenta que es discriminador o clasista en su vida cotidiana pero si está dispuesto a ponerse la envestidura de juez una vez que navega en las redes. No me vengan con cuentos de hadas como dice la investigadora Mónica Moreno Figueroa si ya desde los tiempos de la colonia el racismo era el motor de nuestras relaciones sociales.

Ahora si después de tratar de analizar nuestra doble moral pasamos al tema del cine, en este fin de semana vamos a hablar sobre Demasiado Mayor para Cuentos de Hadas del director Kristoffer Karlsson Rus. Kristoffer Rus es un director polaco que se ha dado a conocer recientemente con películas como Al Viento (2022) y Demasiado Mayor para Cuentos de Hadas (2022). La película aborda la vida común de un adolescente llamado Waldek quien tiene problemas para bajar de peso. El personaje de Waldek está dejando de ser un niño obsesionado con los videojuegos para convertirse en un joven maduro que busca ser reconocido por sus habilidades. Su madre sobreprotectora se ve obligada a dejar su casa por unos días y por eso deja a su hijo al cuidado de su tía más excéntrica.

La película trata de manejar algo de comedia ligera cuando se está poniendo demasiado dramática pero recurre a personajes y situaciones cliché que ya hemos visto antes.

El filme es ese tipo de películas coming-of-age que te entretienen sin ser de lo más originales. Recomendable para quien busque distraerse un fin de semana con una película simplona e infantil. El filme aborda de manera chusca el tema del amor, la amistad, la enfermedad, la búsqueda de aceptación e identidad de los adolescentes. A favor de la producción podríamos decir que no todo lo que sale de Polonia va ser equivalente a un Krzysztof Kieslowski pero sí que vale la pena explorar su cine. ¿Ustedes que opinan de los cuentos de hadas?

 

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