Celuloide: Dr. Sleep

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Por Jesús Ricardo Félix
Jesús Ricardo FélixEn la historia del cine destacan algunas películas que se convierten en clásicos, películas que permanecen en el gusto del público a pesar del paso del tiempo. Algunas de ellas podrían ser Metrópolis de Fritz Lang, Ciudadano Kane de Orson Welles, Psicosis de Alfred Hitchcock, El Padrino de Francis Ford Coppola, El resplandor de Stanley Kubrick, etcétera ¿Pero qué es lo que hace que una película se convierta en un clásico? Diría Luis Buñuel que la base para una buena película debería ser el guion, un buen guion podría sobrevivir incluso a una mala dirección decía el realizador Aragonés. Una buena historia usualmente incluye personajes memorables como Norman Bates, Vito Corleone, Charles Foster Kane, Jack Torrance asomando su cara a través de la puerta como un moderno lobo feroz. Por otro lado como podrán imaginar se necesita de un director sobresaliente, en la lista de películas que ubicamos como clásicos se encuentran algunos de los mejores directores de la historia del cine. El director que produce un clásico se vale de recursos innovadores que rompen los esquemas de la época, su narrativa es auténtica y fácil de diferenciar del resto. Si la producción además se vale de grandes actores y un buen fotógrafo se genera una historia memorable capaz de permanecer vigente a través del tiempo.

En esta ocasión hablaremos de la secuela de un clásico: El resplandor. Doctor sueño es una película norteamericana del 2019 escrita y dirigida por Mike Flanagan. Flanagan es un director estadounidense que se inclina por el suspenso y el terror. Uno de los autores que forman parte de su currículo es el escritor de terror Stephen King el mismo que peleo con Stanley Kubrick por diferencias en el rodaje del resplandor. Kubrick se inclinó por mantener un equilibrio entre la locura del personaje y los fantasmas que rodean al hotel y Stephen King se inclinaba a favor de la visión del mundo paranormal.

Mike Flanagan no es ningún tonto sabe que al producir la secuela de un clásico el público va comparar el filme original con la nueva propuesta, aun así se atreve a invocar los fantasmas del Hotel Overlook y realizar un pequeño homenaje al clásico de Kubrick. Ewan McGregor interpreta a un Danny Torrance treintañero que ha conservado sus poderes psíquicos a los cuales ve más como una carga que como un don. Atormentado por sus pesadillas el personaje trata de ahogar sus fantasmas en el alcohol, en el proceso encuentra a una niña cuyas habilidades le recuerdan a sí mismo, por lo que trata de protegerla de los peligros que la rodean.

Por momentos la producción parece inclinarse por la atmosfera de Stephen King, luego se inclina por homenajear a Stanley Kubrick pero no sé cuando llegamos al punto donde Flanagan se olvida de los monstruos del pasado y nos deja ver su propia propuesta. La película me parece lo suficientemente entretenida porque es capaz de crear una atmosfera de suspenso donde esta secta extraña ataca a los que resplandecen. Al mismo tiempo no me agrada que los villanos de la secuela se asemejen a vampiros, porque parece que de plano estamos viendo una película de otro género donde los fantasmas y la locura pasan a segundo plano. Ya de por si la tenía difícil la producción al aventarse a rodar una secuela de un clásico pero además se atreven a revivir algunos de los personajes de la primera parte y los ubican como parte esencial de la segunda. Apuesta arriesgada que a fin de cuentas te hace dudar respecto al resultado ¿Cómo imaginar un Jack Torrance sin Nicholson? En conclusión: si les gusta Kubrick o el suspenso denle una oportunidad y vean por si mismos si funciona o no apelar a la nostalgia de los clásicos para contar una nueva historia.

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