sábado, julio 13, 2024
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Tuercas y tornillos: La profecía del Guasón se cumple en Latinoamérica con Javier Milei

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Dr. Mario Alberto Velázquez García | Academia Mexicana de Ciencias
En el 2019, después del estreno de la película el Guasón, escribí un texto titulado: “El Guasón y la profecía de la lucha de clases”. Desde mi perspectiva, esta película era una crítica y una predicción sobre las sociedades actuales: “La idea de Todd Phillips (director de la película) sobre nuestro destino no es nada halagador y coincide en términos generales con una de las profecías más famosas hechas en los tiempos modernos: está por iniciar la lucha de clases anunciada por Karl Marx y Friedrich Engels”.

Estos autores escribieron el Manifiesto del partido comunista, publicado en 1848. Este escrito hace un resumen de la sociedad de su tiempo, pero también concluye que con el paso del tiempo, las crecientes desigualdades entre aquellos que concentran la riqueza y aquellos que no tienen nada, serán de tal magnitud que los más pobres buscarán levantarse para poder seguir viviendo. Para una parte del marxismo, este destino de la humanidad es inevitable, de continuar el capitalismo como la forma predominante de intercambio económico.

En mi texto sobre el Guasón decía: “…La cinta … inicia hablando de la basura, de la falta de un servicio regular de recolección y los problemas que esto provoca. Con ello, el director representa un gobierno colapsado, incapaz de cumplir con sus obligaciones más básicas. En la cita de Todd Phillips… los personajes centrales se enfrentan a una sociedad corrompida, cruel, insensible, donde sus desgracias se producen porque los personajes centrales (los pobres) siguen principios morales como la solidaridad, la verdad y la honradez. En el caso del Guasón, su caída es un contra relato de una de las ideas fundamentales del llamado “modo de vida norteamericano”, es decir, que todo aquel que sigue sus sueños y persevera podrá lograr el éxito. Arthur Fleck (El guasón) busca por medio de su esfuerzo lograr el “destino” que su madre imaginó para el: “traer risa y alegría al mundo”. Sin embargo, sólo encontró las burlas y abusos. Es decir, la promesa americana de alcanzar el éxito ya no está al alcance de todos, particularmente no de los pobres. Esto está relacionado con el otro relato que liga la historia: el guasón vive en una sociedad donde existe una creciente desigualdad entre los ricos y los pobres. Este abismo en ingresos, forma de vida y oportunidades es ejemplificado de una manera brutal, con el hombre más rico de esta ciudad y padre del futuro Batman: Thomas Wayne. En esta cinta, Wayne es un personaje altanero y egoísta, para él sus trabajadores son objetos desechables. En Argentina, Javier Milei habla sobre la existencia de una “casta política” compuesta por todas las personas que se han dedicado a ocupar cargos públicos, considerándolos como uno de los principales problemas de su país. Para este personaje no son los empresarios sino los políticos los enemigos a vencer.

El Guasón es un personaje del que todos se burlan, nadie lo toma en serio, incluso es invitado a un programa de televisión para burlarse de él en cadena nacional. ¿No es esto mismo lo que sucedió con Javier Milei? Un economista que era invitado a distintos programas para aprovecharse de su histrionismo, de sus “ocurrencias”, incluso de su apariencia que tena algo desordenado, algo de locura.

Al igual que sucede en la película, una creciente cantidad de personas en Argentina ven como su vida va deteriorándose, su trabajo no es suficiente para mantener a sus familias, la criminalidad es cosa cotidiana y los servicios sociales comienzan a colapsar. El sueño argentino de una sociedad más cercana a Europa que a Latinoamérica se hunde en una deuda externa impagable, y una inflación que colapsa cualquier economía.

La gente de Argentina se cansó de los partidos tradicionales y su incapacidad para solucionar las problemáticas de la gente común. En la película, este descontento es redirigido a la figura discordante, mientras en el país sudamericano fue hacia otra figura marginal en el espectro político como es Javier Milei. Al igual que el guasón este personaje hizo un gesto que fue leído por la gente como una oportunidad para mostrar su hartazgo: inscribirse a las elecciones primarias para la presidencia del país.

Mientras Marx y Engels apostaban por los obreros como los únicos agentes del cambio por venir, en la película del guasón bastó un acto desesperado de un loser y noticias esparcidas por las redes sociales para iniciar la revolución más temida por la sociedad norteamericana: la lucha de clases. En Argentina, Javier Milei se valió del mismo medio que hizo famoso al personaje ficticio: las redes sociales y la televisión. Esto fue algo que no pudieron prever Marx y Engels el enorme peso que tendrían los medios de comunicación sobre la vida de la gente.

Lo que tampoco pudieron prevenir los autores de la famosa profecía moderna, es que el descontento social generado por la creciente desigualdad podría ser aprovechado por alguien que no tuviera una ideología de izquierda. Este es el caso de Javier Milei, quien promete a sus seguidores un paraíso liberal donde busca llevar al Estado a su mínima expresión.

Separador - La Chicharra

MARIO ALBERTO VELÁZQUEZ GARCÍA
Profesor- Investigador de El Colegio de Sonora
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel 1. Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC). Doctorado en Ciencias Sociales con Especialidad en Sociología, El Colegio de México. Maestría en Ciencias Sociales con Especialidad en Desarrollo Municipal en El Colegio Mexiquense. Licenciatura en Sociología, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Director de la Revista: “Revista Científica de Estudios Urbano Regionales Hatsö-Hnini”, www.revistahatsohnini.com.mx.

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Un comentario en "Tuercas y tornillos: La profecía del Guasón se cumple en Latinoamérica con Javier Milei"

  • El Guasón como líder de la lucha de clases? Vamos muchachos, un pseudoargumento que se cae solo.
    Milei en todo caso “lucha” por la clase que ya domina lo suficiente a las otras. La casta es él y los que apuntan a matar a la política, sin la cual llegaríamos antes a la dominación total, a sangre y fuego.
    Milei es a la clase obrera argentina lo que Israel a Gaza.

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