La Perinola: No saben que no saben

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Estos fanáticos son adictos al juego porque encuentran en él una retribución emocional, esa misma que la realidad les niega por sistema. Alaban la figura de un político, que de esto es de lo que voy hablando hoy, o la de un boxeador o un futbolista, porque necesitan creer con todas sus fuerzas que aquella persona los representa de alguna manera ante los demás, de modo que disfrutan como propios los triunfos ajenos. No han ganado nada, nada, porque todo ha sido un teatro, pero no se dan cuenta, no saben que no saben; esto es tan ridículo como imaginar a una persona que cree que el dinero del Monopoly lo vuelve millonario o el matrimonio de una kermesse es cosa seria. Están locos de atar y dan mucha risa.

No estoy diciendo con todo esto que uno tenga que desentenderse de la vida pública, nada más lejos de mi intención. Más bien todo lo contrario. Precisamente porque sé la importancia que encarna la participación política de todos es que hago esta crítica a los “loquitos” que brotan por las redes sociales y también en el mundo offline con cada ciclo electoral. Participar de estos debates ha de ser sobre todo ejercer una crítica, una crítica que parta de la realidad objetiva, de los hechos mensurables y no de la verborragia a la que son tan afectos estos santones malolientes. Nuestro hogar, nuestro verdadero hogar es la realidad y debemos defenderlo de estas plagas que nos infectan con sus delirios y su propaganda. La administración pública es eso, administración, management, por lo tanto es susceptible de un escrutinio técnico constante, que es a lo que estamos llamados todos los que queremos pensar y no simplemente entregarnos a los delirios de una fantasía contenciosa que en el menos peor de los casos conduce al solipsismo y en el peor de ellos a la abierta violencia y la locura.

No defienda a ningún político, por Dios, defiéndase usted a sí mismo con argumentos y con evidencia pura y dura o, por piedad, cállese la boca. Ruido por aquí créame que no nos falta.

Separador - La Chicharra

Álex Ramírez-Arballo. Doctor en literaturas hispánicas. Profesor de lengua y literatura en la Penn State University. Escritor, mentor y conferenciante. Amante del documental y de todas las formas de la no ficción. Blogger, vlogger y podcaster. www.alexramirezblog.com

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