Tono y son: Víctor Cordero Aurrecoechea

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

Por: Jesús M. Corona M.
Jesus_M_Corona_MPara continuar con nuestra relatoría referente a los más importantes forjadores de la música popular mexicana, toca el turno ahora rescatar del arcón del olvido a un superdotado compositor de formación lírica 100%, ya que sin haber concluido siquiera la primaria, su producción musical alcanzó un número superior al millar, y lo más meritorio es que incluyó una variedad de géneros musicales, demostrando de lo que era capaz.

De raigambre netamente popular, ya que nació en un barrio populoso de la Cd. de México, el de Peralvillo, ubicado en pleno centro histórico del D.F. y colindante de otros tan populares como el famoso Tepito y La Lagunilla, por mencionar algunos. Nació en plena Revolución Mexicana el 10 de octubre de 1914, siendo el tercer hijo de 4 hermanos, uno de los cuales fue el que después se convertiría en un afamado actor de cine, teatro y televisión y que de alguna forma le eclipsó la fama; pienso que mucha gente no enterada desconocía su trabajo y el único reconocimiento que le hacían era el de ser hermano de Joaquín Cordero.

joaquin

 

Vivencias de la Revolución

Se tejen historias poco creíbles alrededor de su infancia, como por ejemplo se dice que a los 7 años (1921) su madre lo regañó porque se salió a la calle para ver pasar a los “Villistas”, al sentirse incomprendido decidió abandonar su hogar, ya que había oído decir “que los que andaban con Villa no se morían de hambre ni les faltaba caballo y rifle”. Se escapó y fue a dar hasta la estación del ferrocarril donde para su gran sorpresa vio de cerca al Gral. Villa. Sin detenerse para nada se le acercó y le dijo:

– “Usted es el señor que ando buscando”
– “¿A mí?” respondió Villa, “Y para que me quieres muchachito”
– “Pues pa’ que me de mi caballo y mi rifle, porque tengo que irme con usted a la Revolución”

Se escuchó una sonora carcajada del revolucionario, en el preciso momento en que llegó buscándolo su tía Teresita.

Otro de sus biógrafos nos relata que no pudo culminar sus estudios elementales debido a que a los 10 años fue enrolado en el ejercito, difícil de creer, porque estaríamos hablando del año 1924, cuando ya la batalla armada había terminado y sus principales cabecillas como Carranza, Zapata, Obregón, etc. ya estaban muertos… ¿y usted qué opina de estas inconsistencias?

Lo cierto es que gracias al talento natural con el que nació y de la influencia recibida por parte de su madre, de quien heredó la sensibilidad y el gusto musical, pudo iniciar desde muy pequeño su incursión en el arte musical; Doña Charo se sentaba al piano, regalo de su esposo en el primer aniversario de bodas, esas sesiones melódicas fueron despertando la vocación musical en el infante que fue acrecentándose cada día más, a los 7 años empezó a escribir sus primeras composiciones con versos dedicados a sus padres y a la naturaleza. Fue un niño introvertido sumido en un mundo de reflexión. A los 8 años se le sorprendió en un rincón apartado de la casa sentado en una silla y al preguntarle que si que estaba haciendo, pidió que por favor no lo sacaran de concentración, porque estaba componiendo una canción para una chinita que aparecía en la portada de una revista, fue su primer tema de inspiración (un Pancho López cualquiera el chamaco).


– PUBLICIDAD –
Instituto Sonorense de Cultura


 

 

Trayectoria

Sus biógrafos atribuyen la extensa producción de corridos (se dice que mas de 700 de ellos) a las vivencias que pasó en carne propia en la revolución y hasta le llamaban “El juglar de la revolución”, ya que muchos de ellos estaban basados en personajes y en hechos reales, que relataban escenas en su mayoría dolorosas y muy emotivas. Quiero suponer que le platicaron los propios protagonistas o testigos presenciales de esos hechos, de otra forma no cuadran las fechas.

 

Jorge Negrete – Juan Charrasqueado

 

El primer éxito que tuvo fue: Juan Charrasqueado, que según el autor se le ocurrió durante un atardecer cuando vio en las nubes un jinete montando un brioso caballo. Este corrido lo proyectó a la fama internacional interpretado por “El Charro Cantor” Jorge Negrete. A ese corrido le siguen los de: Gabino Barrera, El ojo de vidrio, Juan Guerrero, Los combates, La silla presidencial, Hazañas de Pancho Villa, Ahí viene Maclovio Herrera, Corrido de los 20 centavos, Corrido de Jesús Guajardo, Corrido de Querétaro, El derecho agrario, El indio y el español, Justicia ranchera, Domingo Corrales, El Pata Rajada, Corrido de Lázaro Cárdenas, Corrido de Agustín Lara y hasta a los norteamericanos Elvis Presley y Ronald Reagan les compuso corridos.

Pero en su repertorio cuenta también con música vernácula muy acorde al gusto popular por su sencillez y la belleza de su letra, y entre ellas podemos mencionar en primerísimo lugar: Mi casita de paja, que al parecer le fue inspirada al regresar de un viaje por la huasteca veracruzana, impresionado tal vez por algún rústico jacal que vio en la campiña de esa región. Esta canción fue un tema que en la voz arrulladora de Flor Silvestre se convirtió en una canción del gusto de la mayoría de los radioescuchas mexicanos, y que no tardó mucho en rebasar las fronteras para ganarse al público de centro y Sudamérica.

 

Flor Silvestre – Mi casita de paja

 

Otras canciones de la autoría de Víctor Cordero fueron: Golondrina de ojos negros, El puente roto, Dos hojas sin rumbo, Traición a Juan, El loco, Con las manos vacías, Mi última carta, Ni tu ni yo, La paseada, Amorcito Norteño, Besos y copas, Besos Callejeros, Cuatro velas, Flor del río, Nada gano con quererte, Mi ranchito abandonado, Paloma consentida, Noche de angustia, Un domingo en Ixtlahuaca, La Milpa, Con los charros en Madrid, Jardín Oriental, Fiestas del centenario, Falso amor, Vals Azul y otros.

 

Javier Solís – El Loco

 

Pero su enorme talento le permitió componer también bolero, huapango, tropical, chotis, vals, polka, cumbia, paso doble, danzón, tango, cha cha chá, jocoso, moruno, danza, a go-gó y los estilos colombiano, francés, italiano, etc.

Con la influencia del Rock and Roll, en la época de los 60’s incursionó en este estilo musical, influenciado por el mundialmente famoso “Cuarteto de Liverpool”, y en este rubro compuso: Chamaca sin medias, Chamaco drogado, Suéter de telaraña, El elevador, Flor de California, La Falda roja, Sombrerito verde, Tendedero poca ropa, Traición a Felipe, etc.

Víctor Cordero también escribió poesía y narrativa, fue un compositor muy productivo, que tiene un registro de 1057 temas en la Sociedad de Autores y Compositores de México.

Toda su vida la dedicó a la música, formó parte de conjuntos musicales y como solista le cantó agrandes personajes como el Presidente López Mateos, Lázaro Cárdenas y a su entrañable amigo Chacho Ibáñez, por citar a algunos.

Una anécdota refiere a que en una ocasión, cuando un amigo suyo lo encontró casualmente barriendo la calle, le preguntó sorprendido “¿Pero cómo, Víctor, tu siendo un personaje de la canción mexicana barriendo la banqueta?”, a lo que respondió “No, amigo… no estoy barriendo la calle, estoy acariciando un pedazo de piel de mi patria”. Así era él, con sencillez en los actos y en las respuestas.

La mayor satisfacción que recibió de su carrera fue lograr que el pueblo de México cantara sus canciones surgidas de su inspiración, a través de los artistas favoritos de México y de su público en otros países.

Falleció el 7 de diciembre de 1983. Horas antes había pedido que pusieran el disco donde se grabaron sus Valses de colores. Puede decirse que su vida transcurrió entre el vals poético de Villanueva y sus valses de colores.

 

Alberto Castillo – Vals Violetas

 

Intérpretes

Su música brilló en las voces de los principales cantantes del momento, siendo algunos de ellos: Jorge Negrete, Pedro Infante, Javier Solís, Pedro Vargas, Ignacio López Tarso, Luis Perez Meza, Francisco “Charro” Avitia, Antonio Aguilar, Juan y David Zaizar, Vicente Fernández, José Feliciano, Lola Beltrán, Lucha Villa, Chavela Vargas y muchos más. Aun hoy en día sigue siendo interpretado por artistas modernos y de estilos muy variados.

Sus canciones han sido utilizadas en más de 70 películas, entre las que destacan: Juan Charrasqueado, Gabino Barrera, El ojo de vidrio, Besos callejeros, Flor triste, Domingo Corrales, El loco, entre otras.

Víctor Cordero, los que afortunadamente conocimos tu obra te recordaremos siempre.

Víctor Cordero Aurrecoechea

 

 

 

* L.A.E. Jesús Manuel Corona Martínez. Colaborador


– PUBLICIDAD –


Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

2 comments on “Tono y son: Víctor Cordero Aurrecoechea

  1. Qué hermoso artículo. Un millón de gracias por educarnos sobre este ilustre personaje cuyo trabajo he tenido la oportunidad de conocer gracias a la finada, y muy talentosa cantante, Tehua.

  2. Gracias por su intetesante publicacion. Y le puedo asegurar que el autor si fue enrolado para pelear al lado de generales y soldados. Lo afirmo porque mi padre nunca me mintio y menos cuando me hablaba de sus vivencias en la Revolucion.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *