sábado, junio 15, 2024
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Celuloide: Barbie o ser lo que quieras ser

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Por Jesús Ricardo Félix
Jesús Ricardo FélixAntes de adentrarnos en el análisis de la película que nos ocupa esta semana, recordemos uno de los principales dilemas que ha generado el producto Barbie desde su aparición como juguete. La muñeca güerita de Mattel ha sido acusada de contribuir a estereotipar a las mujeres a partir de su aspecto físico, y es que cuando se menciona a Barbie, nos imaginamos a una rubia delgada, que solo se preocupa por su apariencia desde su estereotipado mundo rosa. Ya desde ahí nos vamos adentrando en el escabroso terreno de los estereotipos. Sin embargo, para adaptarse y mantenerse vigente en el mercado, la empresa de Barbie buscó la fórmula para evolucionar junto a la lucha por la igualdad y los derechos, creando así muñecas de todos colores, profesiones y complexiones. En lo que respecta al tema del marketing no es la primera vez que somos testigos de cinéfilos disfrazados abarrotando las salas de cine, como ocurrió con Black Panther o Mario Bros, pero ¿Vestir de rosa a un gran número de asistentes? ¿Se consigue romper estereotipos de género así de fácil? ¿O esto nos habla de la capacidad de marketing de la producción? Vasos, tacos, dogos, tortillas rosadas, café, maquillaje, tal vez no todos los productos derivados pagaron sus derechos comerciales, pero la capacidad de asociación que demostró la campaña de Barbie tiene poco margen de comparación. Ni que decir de la serie de memes compartidos en todas las redes sociales. Es por ello que en este fin de semana analizaremos el fenómeno de la película Barbie.

Barbie es una película norteamericana dirigida por Greta Gerwig, actriz y guionista que cuenta con una breve carrera como realizadora, donde destaca el filme Lady Bird del 2017. Greta ha reconocido, dentro de sus principales influencias cinematográficas, a realizadores como Woody Allen, por lo que no es de extrañar el toque cómico que busca imprimir en sus escenas. Barbie cuenta con un reparto de primer nivel siendo los protagonistas principales Margot Robbie y Ryan Gosling (los actores güeritos de moda).

Voy a tratar de resumir el argumento tratando de “spoilear” lo menos posible, pero si el lector no la ha visto la película, puede dejar en pausa la lectura. Barbie vive en un mundo rosa llamado Barbieland, una sociedad matriarcal donde las mujeres ocupan todos los puestos clave. Los Ken son personajes secundarios medio inservibles que solo son felices al lado de su respectiva Barbie, aunque ella prefiere conservar su “independencia” y disfrutar con las amigas. Barbie y Ken comienzan a experimentar una especie de crisis existencial por lo que cuestionan su propia identidad y deciden ir al mundo real para tratar de resolverla. Mientras Barbie trata de encontrar a la mujer que originó “su crisis”, Ken descubre una sociedad que le ofrece más oportunidad, más protagonismo, es por ello que decide llevar dichos “privilegios” al mundo de plástico. Al regresar, Barbie se percata que Barbieland se ha transformado en una especie de Kenland, por lo que se adentra en una nueva crisis. En otras palabras el paraíso de fantasía matriarcal, ha sido permeado por el patriarcado del mundo real, convirtiéndolo en una pesadilla para las mujeres. La misión de Barbie es encontrar su nueva identidad, para transformar el mundo donde las mujeres puedan gobernar y dictar las leyes, para después elegir al mundo real, que es gobernado bajo los principios del patriarcado (lo sé, parece un enredo).

He escuchado reseñas positivas y entusiastas. respecto a los temas que Barbie aborda de una manera algo frívola. Leí a críticos que ubican a Barbie a la categoría de una Simone de Beauvoir o Malala, y a mí me suena más a lo que descubrimos a través del personaje de Will Ferrel: lo que busca a fin de cuentas la muñeca de Mattel es seguir vendiendo. Ojo que no estoy diciendo que no vale la pena, al contrario, la propuesta es interesante y plantea dilemas bastante pertinentes. Pero a veces hay que ser un poco mal pensados y cuestionar lo que nos tratan de vender, etiquetado con slogans en contra del patriarcado.

Lo que vemos en Barbie, no es una lucha contra el machismo opresor, o una resistencia contra el autoritarismo, parece más bien una guerra de hombres contra mujeres, donde la alternativa es oprimir a los otros (otorgando ciertas concesiones al sexo opuesto). Como una parodia de la sociedad, Barbie se vale de los estereotipos, pero al intentar ofrecer soluciones a la crisis de identidad que aborda, se apoya en otros estereotipos, dejando a la audiencia igual o peor que al inicio.

El filme plantea escenarios donde la maternidad “no resulta tan mala”, para después dar un mensaje tan ambiguo como su desenlace. Creo que con la película Barbie el público va reír, va quedarse con la palabra “patriarcado” algunos minutos en la cabeza, pero no creo que sea una propuesta que despierte conciencias, o revolucione a una sociedad acostumbrada a adoptar temas como una moda pasajera.

¿Qué me ofrece la próxima función? ¿La bomba atómica? ¿El cuidado del medio ambiente? Barbie no representa una búsqueda romántica de la libertad de la mujer contra el patriarcado, es más bien el izamiento de la bandera del empoderamiento femenino por parte de una industria. que sabe cómo adaptarse a las necesidades de su mercado, después de todo, y como dice Barbie: “tú puedes ser lo que quieras ser”.

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