Tuercas y tornillos: La disciplina militar como solución definitiva a los problemas de México

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Dr. Mario Alberto Velázquez García | Academia Mexicana de Ciencias
El día de ayer, 12 de enero del 2023, la jefa de gobierno de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum anunció que la Guardia Nacional sería desplegada en el Sistema Colectivo de Transporte Metro para su vigilancia. La justificación para este anuncio es la “anormalidad” en el número de fallas en este servicio de transporte, así como un supuesto intento por robar una de las cajas negras de uno de los trenes recientemente accidentados. En otras palabras, el gobierno de esta ciudad, pero también el gobierno federal, sospechan de un nuevo complot; en esta ocasión dedicado a sabotear el principal medio de transporte de una de las ciudades más grandes del mundo. Como en toda trama de conspiración es necesaria la presencia de un presunto culpable, esta vez los conservadores no fueron los responsables (al menos no directamente) sino el sindicato nacional de trabajadores del sistema de transporte colectivo (SNTSTC).

Como un primer paso para desmantelar los supuestos actos de sabotaje, el gobierno de la ciudad de México decidió recurrir al mecanismo utilizado recurrentemente por el gobierno federal para solucionar los problemas que parecen rebasar las capacidades de los funcionarios públicos (civiles): el ejército. ¿Qué significa el uso de las fuerzas armadas en la administración de tareas hasta ahora en manos de la autoridad civil como las aduanas, aeropuertos, construcción de instalaciones públicas como el tren maya o el aeropuerto y la vigilancia del metro?

Una explicación recurrente del porqué el actual jefe del ejecutivo utiliza al ejército tienen en el fondo (¡sorpresa!) un complot; este, encabezado por el presidente para ceder voluntariamente áreas de poder: la llamada militarización. La creciente presencia de las fuerzas armadas en tareas hasta ahora civiles sería, entonces, un auto reconocimiento del gobierno de sus bajas capacidades; los militares estarían convirtiéndose en un poder que tarde que temprano podría desafiar a la autoridad civil, dado su creciente control en áreas estratégicas de la actividad pública (aduanas, puertos, aeropuertos); algunas que, por cierto, serían los blancos estratégicos en un ataque militar que buscara controlar o destruir la viabilidad de un estado.

Pero existe otra manera de explicar esto, fuera de los complots. El gobierno actual es parte de una tendencia que inició desde el gobierno de Miguel de la Madrid donde los individuos en cargo de la administración pública han considerado que la burocracia es una organización ineficiente e ineficaz. Esto suponía que existe una alternativa mejor. En un primer momento la organización que fue calificada como modelo a seguir fueron las empresas. Esto llevó a la venta de empresas gubernamentales, en teoría, para ofrecer un mejor servicio para los ciudadanos.

Esta concepción de considerar a las empresas como más eficientes que las organizaciones públicas terminó convirtiéndose en una idea que la mayoría de la sociedad mexicana aceptaba, al punto que se instaló en todos los ámbitos de la vida colectiva: las escuelas privadas, por poner un ejemplo, comenzaron a ser consideradas mejores que las públicas. El punto máximo se dio cuando un empresario llegó a la presidencia de la república con Vicente Fox. Sin embargo, dados los pobres resultados de los dos gobiernos panistas, esta idea sobre la eficiencia de las empresas comenzó a ser cuestionada, sin embargo, esto no detuvo el cambio de la administración pública por modelo burocráticos más eficientes, ahora con la creación de “organismos independientes”.

El gobierno de Andrés López opera con la misma concepción de la ineficiencia de la administración pública, por ello, considero que podemos clasificarlo como una etapa “superior” del modelo neoliberal, dado que funciona bajo el mismo principio: la administración pública es ineficiente e ineficaz. La única diferencia es el modelo de organización “ideal”, en este nuevo período es el ejército mexicano. El gobierno actual ha sustituido a las empresas por las fuerzas armadas como alternativa para conseguir sus fines. Esto supone que de ser Claudia Sheinbaum la candidata y posteriormente presidenta de México, lo que podemos esperar será una profundización en esta etapa neoliberal donde el ejercito será el modelo organizacional para la sociedad mexicana.

Separador - La Chicharra

MARIO ALBERTO VELÁZQUEZ GARCÍA
Profesor- Investigador de El Colegio de Sonora
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel 1. Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC). Doctorado en Ciencias Sociales con Especialidad en Sociología, El Colegio de México. Maestría en Ciencias Sociales con Especialidad en Desarrollo Municipal en El Colegio Mexiquense. Licenciatura en Sociología, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Director de la Revista: “Revista Científica de Estudios Urbano Regionales Hatsö-Hnini”, www.revistahatsohnini.com.mx.

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