La Perinola: Tiempo de cínicos y cobardes

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Por Álex Ramírez-Arballo
Es este un tiempo de cínicos y cobardes. No es, como se dice fácilmente por ahí, un asunto generacional sino epocal: no importa la edad que tengas, la ponzoña del cinismo posmoderno te ha tocado de algún modo. Porque estos son los tiempos y estas son las horas del mundo que nos ha tocado en suerte, un mundo obsesionado al mismo tiempo con el desencanto y la proposición de soluciones simplistas para los enormes problemas que enfrentamos. Por eso es por lo que en el mundo académico contemplamos el abandono absoluto de la razón y la coronación carnestolenda del absurdo; por otro lado, en el mundo de la vida pública, que debería convocarnos a todos, aparecen personajes tan delirantes como ponzoñosos, como “nuestro” López Obrador, un ser obsesionado con sus monomanías mesiánicas que no ahorrará esfuerzo alguno en su “proyecto” de manipulación y destrucción nacional. Tanto los académicos que abrazan los sueños lisérgicos de la “teoría”, como los ciudadanos de a pie (dejemos a los políticos por el momento de lado) entusiasmados por el santón de turno, tienen algo en común: la traición a la razón histórica de la tradición a la que pertenecen. Por una razón que no alcanzo a comprender suponen que ese mundo nuestro es un albañal, que todo lo que se ha hecho se ha hecho mal y que es menester abrasar todo hasta la raíz para construir el Reino sobre la ceniza. Es una obsesión gnóstica que se entrega al pensamiento milenarista mientras desprecia la “encarnación” por considerarla una distorsión inmunda del universo. Son unos monstruos.

Este cinismo enfermo aborrece la historia y el progreso, la tradición, el decisivo peso de la verdad. Están locos de atar. Creen, porque los mueve la fe, que la vida es un equívoco que es menester reparar a través de expiaciones e inquisiciones; no es raro, pues, que estas turbamultas aspiren a un poder total. Asumen que sobre sus espaldas cargan una responsabilidad cósmica a la que deben responder con acciones radicales que reestablezcan el “orden natural” del mundo. No son demócratas, no pueden serlo porque no están dispuestos a convivir con quienes no piensan como ellos. De los demás no esperan sino la conversión o la muerte.

En la academia o en la plaza pública la locura oficia sus ritos. El principal sacrificado es el sentido común, el amor a la verdad, la conciencia histórica y el afán de orden, es decir, el principal enemigo de estos energúmenos no es otro que la libertad. La temen como a nada más en este mundo. Saben que en una sociedad constituida por hombres libres sus desviaciones emocionales no tienen ningún futuro y eso es lo que los partidarios de las sociedades abiertas debemos señalar un día y el otro también. Más allá de la trampa dialéctica de las derechas e izquierda se plantea un solo debate verdadero, el de los defensores de la democracia liberal, que por serlo acepta múltiples apellidos, y el de los dementes promotores de las tiranías, que por serlo son siempre una sola y oscura tragedia.

Ante los cínicos, cobardes y advenedizos debe imponerse un compromiso de amor profundo por la vida y los demás, por la civilización y sus méritos, por el arte y las ideas, por el trabajo (siempre el trabajo) y, sobre todo, por la necesidad de un orden social claro.

 

Álex Ramírez-Arballo. Doctor en literaturas hispánicas. Profesor de lengua y literatura en la Penn State University. Escritor, mentor y conferenciante. Amante del documental y de todas las formas de la no ficción. Blogger, vlogger y podcaster. www.alexramirezblog.com

 

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Un comentario en "La Perinola: Tiempo de cínicos y cobardes"

  • el 27 marzo, 2021 a las 2:33 pm
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    Según su propio escrito:

    Tanto los académicos que abrazan los sueños lisérgicos de la “teoría”, como los ciudadanos de a pie entusiasmados por el santón de turno, tienen algo en común: la traición a la razón histórica de la tradición a la que pertenecen.

    ¿Quién eres tú para decir quién o quién no pertenece a una tradición?

    ¿Quién eres tú para decir que alguien traiciona a la razón histórica de una tradición determinada?

    ¿Qué razón histórica le adjudicas a cuál tradición, y por qué adjudicas a nadie una pertenencia de una razón histórica que no describes ni caracterizas correspondiente a una tradición de la que sólo tú tienes idea?
    ¿Escribes y hablas sólo para ti mismo, como los locos?

    ¿Cuáles son las virtudes de esa tradición de la que hablas y qué enarbola y quién la enarbola?
    ¿Quiénes son esos representantes de esa razón histórica de la que hablas, y de que manera traiciona nadie esa razón histórica y esa tradición?

    Según tu propio texto:

    Por una razón que no alcanzo a comprender suponen que ese mundo nuestro es un albañal, que todo lo que se ha hecho se ha hecho mal y que es menester abrasar todo hasta la raíz para construir el Reino sobre la ceniza.

    ¿Mundo? ¿Qué es hablar del mundo, señor? ¿Qué tenemos nosotros que ver con la dictadura de Filipinas, con la guerra de Siria, con las matanzas de Eritrea y de Sudán del Sur, el caos de Libia, los dilemas de la Unión Europea, la dictadura en Rusia, el golpe de Estado en Myanmar?
    ¿Quién sino tú puede hablar sobre el mundo de una forma tan arbitraria y absurda y vacía para decir lo que la gente piensa sobre él (el mundo) para armar un argumento cínico y cobarde como la mayoría de las cosas que escribes y hablas?

    Otra vez sobre tu propio texto:

    Por una razón que no alcanzo a comprender suponen que ese mundo nuestro es un albañal, que todo lo que se ha hecho se ha hecho mal y que es menester abrasar todo hasta la raíz para construir el Reino sobre la ceniza.
    ¿No alcanzas a comprender el albañal que significa que el dinero por miles de millones de pesos destinado al Desarrollo Social de las comunidades de tu país sea desviado a empresas fantasmas vía universidades públicas y destinado al partido en el poder, el PRI, cuyo presidente de su Comité Directivo Nacional se llamaba Manlio Fabio Beltrones Rivera, para financiar campañas electorales en las elecciones intermedias del 2015… y por el cuál se encuentra presa la titular de la dependencia de marras? ¿Qué parte de ese albañal no alcanzas a comprender?
    ¿Qué parte del albañal de que los Diputados Federales del Congreso de la Unión hayan recibido millones de pesos para aprobar una reforma energética, en cuyo renglón de producción y distribución de gas y generación y producción de energía eléctrica representan un auténtico saqueo cínico y cobarde de los recursos financieros del país por parte de empresas cuyos socios son los propios presidentes que las promovieron? ¿Qué parte de ese albañal no comprendes?
    ¿Le debes algo a Manlio Fabio Beltrones Rivera? ¿Una beca para estudiar en el extranjero? ¿Un crédito educativo que tal vez nunca pagaste? ¿Un puesto? ¿Un premio?

    ¿Te gustaría que las leyes de tu amado “mundo” liberal se resolvieran así, a billetazos?
    ¿Qué parte del albañal que significa que las leyes más importantes de tu país se resuelvan a billetazos no entiendes?

    ¿Por qué nunca mencionas al crimen organizado? ¿Eres un ignorante del tema o en tu amado “mundo” liberal no existe el crimen organizado?
    ¿Qué parte de la realidad de que el crimen organizado tiene y ha tenido los últimos treinta años a las regiones de México convertidas en un albañal no comprendes?
    ¿Cómo explicas ese fenómeno y qué diagnóstico haces y qué alternativas de solución propones?
    Tú. Que te preocupas por los que no piensan como tú, les llamas MONSTRUOS, y te escondes como una cínica y cobarde tortuga que eres, hablando sobre liberalismo en un país donde los partidos de oposicición de derecha, PAN, de centro derecha, PRI, de centro izquiera o abierta izquierda, el PRD, traicionan sus propios principios, si los tienen, sus propias ideologías, si las tienen o alguna vez las tuvieron, y a sus propias bases desde luego, para frenar esta TRANSFORMACIÒN DE ATENCIÒN A LOS CIUDADANOS, DE LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÒN, por el simple hecho de que se han dado cuenta de que este gobierno federal iba en serio y está yendo a fondo con el rescate del barco llamado México, al que estuvieron hundiendo por 80 años la mafia del poder y la oligarquía económica que ahora tú defiendes no sé en afán de qué, en interés de qué, en idea de qué.

    Muy bien, critica a López Obrador, muy bien. Muy tú derecho. Muera López Obrador. Ahora: ofrece otro nombre. Ofrece otra figura, descríbela, nómbrala, repasa su historia política personal, su propuesta, su causa… y espera a que la gente te lea. Es cínico y cobarde alinearse a criticar de manera cínica y cobarde a alguien que ejerce el poder ejecutivo en un país pleno de complejas problemáticas, y lo haces con un análisis que te contradice, porque el único que ve como un Mesías a López Obrador eres tú, pues reclamas de él la perfección, rasgo inalcanzable para nadie.

    De acuerdo a tu texto:

    Es una obsesión gnóstica que se entrega al pensamiento milenarista mientras desprecia la “encarnación” por considerarla una distorsión inmunda del universo. Son unos monstruos.

    Según tú: ¿Quién o quiénes se entregan al pensamiento milenarista mientas desprecia la “encarnación” por considerarla una distorsión inmunda del universo. Son unos monstruos.

    Esperaste, editorialista ridículo. En términos de trasfondo social, de sociedad, de dinámica social, de ideas políticas o sociológicas, quién piensa en términos del universo? Explícanos cómo traslada un individuo de la sociedad o un político la “encarnación” hasta considerarla una distorsión inmunda del universo?
    ¿De qué encarnación hablas? ¿Cuál encarnación? ¿Para qué escondes una idea o frase que debería ser clara y entendible en una metáfora poética o retórica que no dice absolutamente nada, sino un enunciado de relumbrón?
    ¿Qué convierte a una persona o a un votante en un monstruo? ¿Votar por Morena? ¿Apoyar al gobierno de López Obrador? ¿Esos son los que figuran en tu mente como monstruos?
    ¿Representan una amenaza para la paz, para la seguridad de las personas, andan asustando inocentes, andan cometiendo delitos tipificados?
    ¿Qué clase de marica eres para llamar monstruos a quienes practican, ejercen, o apoyan ciertas ideas políticas, prácticas de gobierno progresistas?
    ¿Puedes mencionarnos a cinco o diez de esos monstruos, por favor? Adelante. Ya sabemos que Andrés Manuel López Obrador es un gran monstruo para ti. ¿Quién más, el señor Nieto, fiscal anticorrupción? ¿Claudia Sheinbaum es un monstruo para ti? ¿El canciller Ebrard? ¿Ricardo Monreal el líder del Senado? ¿Esa es tu visión del análisis político? ¿Esa es tu visión de aspirante a editorialista, aprovecharte de ser una persona articulada para hablar y socavar los recursos del lenguaje para emprender toda una campaña larga e insistente que ronda sobra lo mismo y lo mismo para atisbar una jerigonza maricona y llorona contra un gobierno, queriendo dar a entender a los lectores que lo haces desde un ángulo académico totalmente pusilánime, un constructo político paupérrimo y sin referentes y una vocación democrática que ni siquiera rozas viviendo en un país que se dice líder mundial incapaz de organizar y desarrollar en paz y civilizadamente sus propias elecciones, cuestión que jamás mencionas… porque eres un cínico y un grandísimo cobarde.

    Cuando hables de historia, menciona cuestiones de historia. Cuando lo hagas sobre política, refiere cuestiones políticas dialógicas y no unilaterales y aferradas a una sola visión, como si vivieras mirándote al espejo y creyeras que eso es el mundo.

    Cuando menciones a personas, habla de otras personas: mejores, iguales, peores o ilusorias; pero contrasta para que se sepa qué chingados tratas de decir, qué mierda te atreves a proponer.

    Eres el colmo de la puta vanidad intelectual y literaria.

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