Ruta de ideas: Feria del Libro Hermosillo 2016

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Por Magali Romano
magaliComo cada año,  se anunció con bombo y platillo la edición  de la Feria del Libro 2016. Se puede notar el cuidado que se tuvo en la selección de cada uno de los eventos a comparación del año que fue, de hecho, el primer evento al que se enfrentaron los que forman parte de la actual administración del Instituto Sonorense de Cultura que agarraron en el aire, sin dinero y no lució nada, pero nada de lo que se ofreció fue digno para los sonorenses.

Haciendo un análisis sobre las ferias del libro que he cubierto durante los 16 años anteriores, es decir, desde que comenzó a darse el evento, recuerdo que fue una modesta y sencilla feria la que durante sus primeros años, se montaba en la plaza Zaragoza. No eran muchos los stands, pero la calidad se cuidaba e incluso había presencia de disqueras under ground y el sello discos pueblo quienes vendían lo mejor de la música en español. Siendo un lugar tradicional para las familias sonorenses, los niños corrían por entre los stands mientras los papas hacían un alto, con elote o raspado en la mano, frente a los escritores que estaban presentando un libro o una conferencia, que ubicaban en medio de los dos palacios. Tal vez sea una idea romántica, pero creo que era una forma natural de acerca a la literatura a quienes nunca lo habían hecho.

Después se hicieron vanos intentos en la Casa de la Cultura, en el Parque Madero, y, desde la administración pasada en Galerías Mall. Desde el principio fueron insípidas llenas de stands de libros de superación personal y como curar con ajo y cebolla. Y en esos azules años, Trajeron al hit parade de la frivolidad literaria como a Carlos Cuahtemoc Sánchez, Taibo y el caeme bien como Nicolás Alvarado, al lado de maestrazos como Hugo Gutierrez Vega a quien pusieron en mal horario y tuvo poco público a comparación y cuyos organizadores tampoco conocían.

El actual director del Instituto Sonorense de Cultura me dijo en entrevista hace como un mes, que otra novedad de esta feria sería su traslado al estacionamiento del musas. Recuerdo que me emocioné por la idea rosa que les comenté antes y pensé que siempre se me ha hecho un desperdicio ese estacionamiento en donde se pueden llevar a los niños a andar en bici, o conciertos o una feria del libro y de ahí tal vez, entrar al museo. Pero cual fue la sorpresa que en la conferencia de prensa nos enteramos de que se queda de nueva cuenta en el ala ya acostumbrada de galerías, sino que además como parte del presídium el administrador del centro comercial. En fin supongo que lo importante son los libros y todo lo que debe ser una feria del libro. Y que se supone que debe ser? Pues muchas cosas: Una plataforma para presentar las tendencias y las publicaciones mas recientes. Un escenario para presentaciones charlas, conversatorios, mesas redondas. Un cónclave donde converjan Talleres, cursos, charlas. Un sitio donde se encuentre lo más selecto de la literatura.

Viendo el programa, la Felih, como le llaman los organizadores, cumple bastante: Habrán talleres de novela, de novela negra, para editores independientes por mencionar algunos. Habrá conciertos, Algunos buenos otros muy malos, presentación para niños, visitas guiadas incluso, e incluirán a los pequeños del Instituto Kino y del internado Cruz Gálvez. Se les dará por segundo año consecutivo vales por cincuenta pesos a niños de las periferias. Incluso saldrá una convocatoria para que cuatro personas vayan a tomar un café con un escritor. En fin, parece que se está enderezando la vocación real de una feria del libro. No es un paseo familiar, no es un escaparate político y demagógico. No es una plataforma para brillar en el medio. No es solo un evento mas, debe ser, la reunión de ideas, de conceptos, de adeptos, de críticos, de escritores, artistas y por supuesto un acercamiento y medio para crear públicos lectores. Pero no se conseguirá del todo, si son los mismos que van a las presentaciones de libros y conferencias desde hace 16 años, ni con libros baratos, best sellers y digeribles y fáciles y triviales, ese es un punto que se debe cuidar mucho, ya no solo traer editoriales por traerlas, habrá que poner standares de calidad, si, como quiere el director Mario Alvarez, convertirla en feria internacional, habrá que empezar por quienes van, la recepción sin inflar cifrar o que estas sean realistas el por que y para que fueron a la feria o solo fueron para hacer tiempo para entrar al cine. No me mal interpreten, me encanta la feria del libro, y es una gran fiesta, y hoy que es de mucha calidad toca al público apropiarse de ella, hacerla suya y leer.

 

 

*Magali Romano es periodista cultural para radio y televisión. Trabaja en Telemax desde hace 19 años. Es titular del programa Cóctel desde hace 13 años.


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