Entrevista de La Chicharra a Sergio Galindo

La Tuba de Goyo Trejo: 30 años de tocada

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Por Karla Valenzuela
Al amanecer, en punto de las seis y media de la mañana, ya todos estaban desayunando. Entusiasmados, comprometidos con un sueño, el de Sergio, que todos harían realidad: hacer de San Javier el principal personaje, reivindicarlo en la historia, sacarlo del cerro donde permanece escondido y convertirlo en un recuerdo eterno.

“A treinta años de la Tuba de Goyo Trejo, ¿cómo la haría, qué cambiaría?.. Esas no son más que otras rutas de exploración; lo que sí algo extraño de la Tuba es el arrojo y la frescura con que se hizo entonces”, dice Sergio Galindo.

Paradójicamente, él sigue siendo el mismo, todo un soñador.

“Yo hice una adaptación, hace muchísimo tiempo, para teatro, del cuento de Juan Rulfo, que se llama Macario, y luego hice una adaptación para televisión de Diles que no me maten, también de Rulfo, en los que entrevero unos diálogos míos, y que es una cosa que sólo la audacia y la frescura de la juventud lo permiten. Hoy no sé si lo haría, no sé si me atrevería”, asegura.

Lo que sí hizo, fue llevar a cabo el proyecto de remasterización y difusión de La Tuba de Goyo Trejo en DVD, así nada más, como para decirle a todos que la música continúa a 30 años de su realización.

Sergio Galindo para la Chicharra“En el momento que haces un trabajo tan entrañable como La Tuba, tu relación con tus compañeros va más allá de la evidente solidaridad y armonía que tiene que haber cuando se trabaja en grupo, y  todos somos cómplices de un mundo que estamos creando y solamente nosotros entendemos las claves de ese mundo. Lo vivimos durante diez días y dejó una convivencia entrañable”, asegura el director.

Tenían en contra que el pueblo de San Javier, donde nació la madre de Sergio, está debajo de un cerro, entonces la luz se va muy pronto y había que comenzar las grabaciones desde muy temprano, y acabar a las dos o tres de la mañana.

“Yo era el director y el Choby era el director de casting”, dice Galindo, y casi de inmediato, con una sonrisa repleta de nostalgia reitera que, en realidad, Jesús “Choby” Ochoa y él se encargaron de seleccionar al reparto.

Una historia cotidiana

La anécdota de La Tuba de Goyo Trejo es totalmente espontánea.

“Surge de un mentidero, de estos lugares donde los campesinos, la gente, se reúne después de la chamba a platicar”, asegura Sergio, y alrededor de ella se mueven todos los iconográficos personajes.

Y si la filmación les llevó diez días, el motivo de la historia, aquellos músicos cayendo y, como consecuencia, una tuba que se rompía, duró sólo una toma, unos cuantos minutos.

“Hubo muchas anécdotas, pero particularmente la que ha llamado mucho la atención es la caída de los músicos, que sí fue real (…), aunque originalmente le íbamos a dedicar todo un día porque era una escena muy difícil, se cayeron y fue así de fácil y pudimos tenerla en dos tomas”, explica Sergio.

La Tuba se originó en el momento preciso. Tras la creación de la Dirección de Radio y Televisión del Gobierno del Estado, y estaban dedicados a hacer programas culturales.

“Era un centro de producción del gobierno que estaba en contacto con Canal 6, con Canal 12 y ahí coincidimos gente que nos interesaban estas cosas y fue que la hicimos”, recuerda el director y dramaturgo.

Remasterizada

Treinta años después, sale esta versión remasterizada de La Tuba de Goyo Trejo y trae novedades.

“Franco Becerra, que es el realizador, encontró el primer corte, en tres cuartos, y es por eso que ésta tiene mejor calidad, incluso que la primera que pasamos en televisión y que fue tomada del master; ésta está remasterizada, entonces, del primer corte y, además, agregadas algunas escenas que no vemos en La Tuba (…) y entonces la calidad es mucho mejor”, dice.

También se le agregó un programa que se llama Detrás de cámaras conducido por Francisco Verú, con entrevistas y momentos importantes.

“Hay gente que me encuentra en la calle y me cuenta La Tuba de Goyo Trejo, como si yo no la hubiera visto, y me da alegría”.

La Tuba, asegura Sergio Galindo, es de los sonorenses y ahí pueden encontrar algún reflejo de nuestra sociedad y nuestros pueblos.

“En términos generales, a los pueblos de la sierra, digamos originarios,  de alguna manera les han quitado tantas cosas, pero una cosa que no podrán quitarles es lenguaje, porque es un patrimonio, y esa forma de expresarse y de ver el mundo que los rodea nadie podrá quitársela”, argumenta Sergio Galindo.

Y las frases que se hicieron famosas las decimos todos; los personajes somos todos los sonorenses y a todos, como a Chemalía, en algún momento nos “lleva el diablo”, antes o después de esperar la tocada.
Entrevista a Sergio Galindo

Su verdadera pasión

A decir de Sergio Galindo, su verdadera pasión es la dramaturgia.

“Estoy comprometido, y por fortuna, mi postulación fue aceptada en el Sistema Nacional de Creadores, en el renglón de dramaturgia, en un proyecto que comienza a partir de febrero. Es una trilogía romancera (…) y debe tener mucho el lenguaje que se maneja ahora y hasta el Siglo de Oro, con una visión muy actual, aunque tenga corte clásico, como es Alonso del Sahuaral.

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2 comments on “La Tuba de Goyo Trejo: 30 años de tocada

  1. Y cumplió con su propósito, sacar al pueblo del hoyo en el q está y dar a conocerlo. cuando me preguntan donde vivo digo q en san javier y muchos me dicen….donde hicieron la tuba de goyo trejo?

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