OtroFuego: El campo literario hermosillense como espacio de posibilidad

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Al situarse… en el lugar geométrico de todas las perspectivas,
que también es el punto de mayor tensión, se pone en cierto modo
en situación de llevar a su más alta intensidad
el conjunto de las cuestiones que están planteadas en el campo,
de utilizar plenamente
todos los recursos inscritos en el espacio de posibles…
mundo infinito de combinaciones posibles
contenidas en estado potencial en un sistema finito de imposiciones.

PIERRE BOURDIEU
El campo del arte. Génesis y estructura del campo literario.
Barcelona: Anagrama, p. 156, 2011.

Iván CamarenaPor Iván Camarena
Noviembre fue una fiesta de palabras en la capital sonorense. Por una parte, encontramos la Feria del Libro de Hermosillo con su oferta editorial y sus presentaciones dirigidas a un público amplio y diverso de la localidad, y por otra, la edición número veintiocho del Coloquio Internacional de Literatura organizado por la Escuela de Letras de la Unison que se dirige a un público más especializado en el estudio y la investigación literaria. 

Ambos espacios se han ganado a pulso un lugar en la historia cultural hermosillense, pues cumplen con la función de seguir dinamizando de manera organizada las prácticas literarias a nivel local, y claro, no está demás decirlo, ambos eventos son sinónimo del compromiso y la voluntad de los agentes literarios con quienes en lo personal me siento identificado y solidarizado, conociéndolos o no, habiendo hablado alguna vez o no, por el simple hecho de jugar el mismo juego.

Y es que, como poeta primero y como investigador después, la literatura en tanto arte y ciencia de las palabras que puede tejer visiones tanto estéticas como críticas, siempre ha sido para mí, un horizonte que defender y que perseguir; siendo, precisamente, este doble sentido que tiende a la hibridez y al mestizaje, a la confusión de campos y la fusión de horizontes, la posición particular que me permite ver en la conjunción de dos eventos con distintas intenciones, la germinación del mismo sueño, la expansión del mismo fuego.

Imaginar que una feria dirigida a un público amplio y que un coloquio dirigido a un público específico son en realidad parte de una misma voluntad de poder creador, me permite pensar el campo literario hermosillense de manera más amplia y menos fragmentada, pues lo veo gracias a este delirio humanista, como un paisaje pleno de experiencias significativas que se ha ido tejido a sí mismo con ayuda de todos los involucrados que han participado a lo largo de los más de cien años que nos ha llevado su actual configuración histórica.

Así es, más de cien años han pasado desde que las primeras manifestaciones literarias modernas hicieron su aparición en nuestro bendito rancho. Y sin que nadie se lo propusiera, sin que nadie lo pidiera, el fenómeno literario local ha jugado un papel y una función dentro del desarrollo artístico, educativo y cultural de nuestra ciudad: formación de lectores, escritores, maestros, investigadores, editores, correctores, promotores, comunicadores, gestores y servidores públicos.

Por decirlo de alguna manera, el campo literario hermosillense se ha convertido en una cantera generadora de agentes sociales de transformación y cambio que han impactado en la forma en la que hoy entendemos la literatura, el arte y la cultura; de manera metafórica, podemos situarlo en el centro simbólico mismo de una comunidad solar que tiene la capacidad de irradiar hacia todos los polos su incandescente brillo. 

Sí, podemos seguir delirando y decir también que la comunidad solar del campo literario hermosillense lleva por corazón una brasa ardiendo, un sueño ígneo que despliega sus llamas vivificadoras a partir de la subjetividad de sus verdades apasionadas.

¿Y? ¿Para qué tanta pirotecnia, para qué tanta lumbre en un textito publicado en uno de los rincones digitales del tercer mundo latinoamericano? Pues para ir atizando la imaginación, removiendo las cenizas del mundo dado, los sedimentos con los que nuestra paradójica herencia sociocultural nos abre y cierra los ojos, y acaso preguntarnos por ociosos e incisivos:

  • ¿Qué más podemos hacer con lo que ya hacemos?
  • ¿Cómo darle más vida a la vida literaria que es en sí misma dadora de vida?
  • ¿Cómo hacer para que nuestros agentes literarios tengan un rol más visible en el espacio público?
  • ¿Cómo ayudar a seguir formando un público lectoescritor, y cómo hacer uso de las disciplinas del arte y la ciencia, y de las tecnologías de la comunicación para enriquecer y fortalecer dicha tarea?
  • ¿Es posible que la feria del libro y el coloquio de literatura sean algo más que simples eventos de temporada que desaparecen del mundo cuando pasan sus fechas de realización?
  • ¿Es posible que la Red de Bibliotecas Públicas del IMCA, los espacios que tiene a su disposición el ISC y los estudiantes de la UNISON que realizan su servicio social y sus prácticas profesionales puedan reunirse en un mismo proyecto permanente?
  • ¿Es posible ponernos más serios y trascendentes e ir más allá de la inercia de los calendarios institucionales con la finalidad de impactar para bien de nuestra localidad y sus futuras generaciones las políticas públicas culturales?
  • ¿Es posible que los agentes literarios en tanto creadores y estudiosos de las letras nos veamos a nosotros mismos a través de un sentimiento de identidad y pertenencia como herederos de una tradición y una perspectiva humanista que nos sitúa dentro del mismo bando?
  • ¿Es posible entender el enfoque humanista y llameante del campo literario hermosillense como contrapeso discursivo del campo de poder económico, político, bélico y religioso?
  • ¿Será posible? Pos Dios dirá.

Separador - La Chicharra

Iván Camarena: Poeta humanista apasionado del arte y el conocimiento con experiencia en investigación científico-social y divulgación académico-literaria. Ha publicado cinco libros por los que recibió algún premio estatal, regional y nacional. Actualmente es integrante del Colegio Sonorense de Académicos de la Lengua y la Literatura, del Seminario Permanente de Filosofía de la Unison, y del espacio de análisis y reflexión Puente Sobre el Mundo. Es candidato a doctor por El Colegio de Sonora.

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