Celuloide: Samurái X

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Por Jesús Ricardo Félix
Jesús Ricardo FélixChairo, fifí, whitexican, clasemediero son etiquetas utilizadas en México para hacer referencia a una persona asociada a una clase social determinada, solo que los criterios son tan amplios y cambiantes que ni los mismos mexicanos estamos seguros de entenderlos. Antes un fifí nos daba la idea de un junior que aprovechando el status de la familia se la llevaba de fiesta en fiesta con ropa de marca sin trabajar y se hacía merecedor de una beca del gobierno, ahora resulta que tiene que tener más de 500 millones de dólares para considerarse fifí. Tampoco se nos dijo que aspirar a una mejor calidad de vida nos convertía en villanos aspiracionistas, intentar trepar en el escalafón social a toda costa en realidad implica estudiar una carrera, una maestría algún doctorado y darte cuenta que a pesar de los obstáculos en tu país para lograr una educación está no es garantía de nada. Solo los cantantes, futbolistas, políticos podrían decir que avanzan en la escalera social sin sentirse culpables por su “egoísmo neoliberal”.

Una clase social que desapareció en Japón es la del Samurái. El término samurái hace referencia al antiguo guerrero japonés cuya clase gobernó al país durante siglos pero al llegar la era moderna su rol ya carecía de sentido. En el siglo XIX el Shogunato fue derribado y los samuráis debían adaptarse a un nuevo estilo de vida o extinguirse para siempre. Algunos de ellos prefirieron morir con honor antes que entregar sus espadas o verse despojados de sus tierras y vivir como esclavos del nuevo emperador, otros más pasaron a formar parte del nuevo gobierno, se dice que hasta ahora siguen vigentes en puestos directivos algunos herederos de los antiguos samuráis. Lo que sí es un hecho es que el código moral de los antiguos guerreros: el bushido sigue vigente en la cultura y sociedad del Japón moderno. Samurái X: Inicios es una película del 2012 dirigida por Keishi Ohtomo, está basada en un anime que busca retratar esa época donde el guerrero tradicional estaba siendo substituido por las armas modernas y el ejército tal como lo conocemos ahora. Kenshin Himura es un mercenario que ha trabajado como asesino para el gobierno, al lograr pasar a la era moderna del sol naciente prefiere convertirse en un vagabundo pacífico que ha prometido no volver a matar más. A pesar de que pretende ser un simple vagabundo la película nos cuenta como el personaje sigue siendo temido por sus enemigos y como él mismo vive una lucha interna atormentado por errores del pasado que se ven reflejados en su cicatriz. Para cumplir su promesa de no matar utiliza una sakabato, una espada de filo invertido con la que puede defenderse sin herir de gravedad a su oponente.

El director de la película cae en la tentación de dar a los personajes una especie de súper poder, supongo que respetando a los seguidores del anime original y queriéndole dar un aire de súper héroe al personaje.

Los ronin eran los Samuráis errantes o que no servían a un amo en particular de ahí que se le llamé rurouni Kenshin al personaje principal. Se dice que el mismo Nobuhiro Watsuki creador original de la saga estuvo supervisando la producción y avalando las decisiones del director. Definitivamente recomendable a pesar de que hay momentos donde la película se convierte en una especie de dibujo animado por la manera ficticia que se recrean las escenas de acción por ejemplo cuando Kenshin pelea junto a Sanosuke y su espada zanbato en contra de cientos de guerreros. Supongo que la exageración es parte del género como cuando en las películas del viejo oeste el protagonista dispara y se observa a los extras caer de su caballo como patitos de feria.

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