Celuloide: Digger
Por Jesús Ricardo Félix
A lo largo de la historia se han producido películas que pueden etiquetarse bajo la categoría de la sátira política, un ejemplo de ello es El gran dictador (1940) de Charlie Chaplin, una película que desarrolla una crítica al fascismo y a las figuras carismáticas ego maniacas como Adolph Hitler. Dr Strangelove (1964) de Stanley Kubrick nos mostraba la faceta conspiranoide-paranoide que reune a un grupo de políticos y militares que a través de acciones tan surreales como absurdas provocan una crisis mundial que raya en un apocalipsis tragicómico. En Wag the Dog (1997) de Barry Levinson, somos testigos de como un asesor político hace equipo con un productor de Hollywood para sofocar un escándalo sexual que rodea a la figura del presidente, para ello se inventan, valiéndose de los medios de comunicación, un conflicto bélico en contra Albania.
En México podríamos citar algunas de las películas de Luis Estrada como La ley de Herodes (1999) o El infierno (2010) pero los maestros en el arte de la sátira política para el caso hollywoodense son los hermanos Coen: en Barton Fink (1991) se explora la lucha ideológica en la década de los cuarentas y una desconexión entre el discurso político y la realidad. En Hail, Caesar! (2016) se explora la persecución ideológica de la época del macartismo. Por último en Burn After Reading (2018) los Coen se burlan de los servicios de inteligencia de su país y la sociedad paranoica norteamericana. John Goodman es uno de los actores favoritos de los hermanos Coen, con una actuación sobresaliente en la nueva película de Alejandro Iñárritu: Digger. Es por eso que esta semana hablaremos sobre Digger.
Digger (2026) es una película dirigida por el mexicano Alejandro González Iñárritu donde además participan el reconocido fotógrafo Emmanuel Lubezki y la escritora Sabina Berman. La película gira alrededor del personaje Digger Rockwell un magnate petrolero interpretado por el reconocido actor Tom Cruise.
En Birdman (2014) Iñárritu puso en la contienda por el Oscar a Michael Keaton, en El Renacido (2015) el mexicano hizo lo mismo para el actor Leonardo Dicaprio y en Digger coloca bajo la mira de la academia a un Tom Cruise, que si bien ha recibido un simbólico Oscar honorifico, no ha ganado ninguna de las anteriores nominaciones.
Digger personifica a ese ambiguo personaje rancio, crudo y ramplón emanado del corporativismo norteamericano, un magnate petrolero cuyo perfil sociópata no es capaz de mostrar empatía con el medio ambiente o los seres vivos a los que su actividad daña o aniquila sistemáticamente. Iñárritu parece realizar un homenaje a los hermanos Coen caricaturizando esa relación absurda entre científicos, políticos y empresarios que le dan forma a muchas de las directrices sociales y económicas del primer mundo. El científico busca la verdad, el empresario busca ocultarla y el político maquilla las cifras para que el capital siga fluyendo.
La película Digger es definitivamente recomendable, aunque no es lo mejor de Alejandro Iñárritu quien ya desde Bardo (2022) nos parece algo pretencioso. Aunque me parece un buen homenaje a la fórmula de los hermanos Coen, la película cae en algunos altibajos sobre todo porque se aferra a entrar a un ritmo y luego salir a otro para intentar aleccionarnos sobre los sociópatas de la vida real. La película no es mala pero pudo haber sido mucho mejor si no insistiera en sobre explicar o aleccionar a la audiencia. Destacan las actuaciones del mencionado John Goodman, Jesse Plemons y “el científico” Riz Ahmed. ¿A ustedes que les pareció?


