El color de las amapas: El pintor de la virgen del cerrito de Hermosillo

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Por Ignacio Lagarda Lagarda
En 1922, la pareja de daneses Harry William Jordan Petersen y Mary Petrea Engberg llegaron a vivir a Empalme, Sonora, ya que Harry William había sido contratado como Jefe de Pintura por el Ferrocarril South Pacific, donde él y su esposa pronto aprendieron español. Los Jordán Engberg provenían de Santa Bárbara, California, donde se habían establecido a finales de los años diez del siglo XX, donde nacieron sus hijos Ricardo, Eduardo y Guillermo, este último había nacido el 24 de diciembre de 1916.

En empalme, los Jordán Engberg se instalaron a las afueras de la mancha urbana de la población y con el tiempo otros vecinos se fueron asentando alrededor de su casa dando lugar con el tiempo a la colonia Jordán.

Al ser sindicalizada la empresa del ferrocarril, Harry William perdió el trabajo y la necesidad lo obligó a asentarse con su familia en Navojoa, Sonora, donde instaló una funeraria, mientras  su hijo Guillermo aprendía de su padre el oficio de pintura, carpintería y electricidad.

En el año de 1937, a los 21 años, Guillermo Jordan Engberg contrajo matrimonio con Rafaela Hernández Chávez, oriunda de Álamos pero nacida en Navojoa,  de cuyo enlace nacieron sus hijos: Guillermo Reynaldo, Mirna Estela y Carlos Mario, nacieron en Navojoa; Rosa Martha, María Elba y Javier Enrique nacieron en Obregón; José Luís y Rolando Rafael nacieron en Hermosillo.

En uno de sus viajes de Navojoa a Obregón, dando un servicio funerario, Guillermo visualizó la idea de pintar una virgen de Guadalupe en un cerro localizado al lado del camino, como agradecimiento a la comunidad mexicana que tan bien los había recibido y nada mejor que pintando a la patrona del país a quien los mexicanos veneran tanto, pidió el permiso a las autoridades para hacerlo pero se lo negaron.




Tratando de independizarse de su papá y convertido en un exitoso contratista de pintura, tenía muchos contratos para pintar escuelas y edificios públicos, rotular los carros del gobierno con el escudo nacional y el nombre de la dependencia y elaborar los adornos navideños que adornaban las calles de las ciudades sonorenses, Guillermo se mudó a Ciudad Obregón, donde nacieron tres de sus hijos, y en 1950 se trasladó a Hermosillo en donde estableció su taller pintura en general, carpintería y taller de bicicletas, que siempre significaron su pasión. Sus padres también se habían establecido en Hermosillo años antes.

Ya establecido en la ciudad capital, viajando por carretera desde el puerto de Guaymas, en el mes de marzo de 1957, vio en el Cerro de las Víboras, localizado a unos 15 kilómetros de la entrada a Hermosillo, la posibilidad de pintar a la virgen que ya había visualizado en Navojoa, pidió el premiso correspondiente, se lo otorgaron y, previa labor de acondicionamiento del lugar y ayudado por Jesús “El Cheve” López, Jesús “Companichi” López y Manuel “El Chino” Aldecoa, trazó la imagen de 12 metros de altura y 3 metros de ancho, que pintó en un solo día del mes de abril del mismo año pagada con sus propios recursos. Por fin había cumplido un deseo largamente acariciado.




Días después, un hermosillense que viajaba de Guaymas vio la imagen en el cerro y llegó a Hermosillo diciendo que se le había aparecido la virgen de Guadalupe en un cerro al llegar a Hermosillo.

En el año de 1965 decide viajar a USA para visitar a su madre que estaba enferma, y al poco tiempo de llegar fue contratado como Jefe del Área de Mantenimiento de Pintura por la Compañía Hughes Aircraft, quedándose a vivir en Culver City, California, en compañía de su hijo mayor Guillermo Reynaldo con quien funda una empresa de pintura, anuncios de plástico y gas neón. Trabajó en la compañía hasta el año de 1980 en que ya el peso de los años reclamaba un poco de descanso a los 64 años de edad.

Mientras vivió en USA, cada mes de diciembre regresaba a México a repintar la imagen de la Virgen Morena, no permitiendo que fuera otra persona la que realizara la tarea, mientras el estuviera vivo y pudiese llevar a cabo algo que para él era una “manda”.




Regresó a Hermosillo en 1984 y estableció una empresa fabricante de marcos de madera en pequeña escala que tuvo éxito como todo lo que realizaba, y al ser diagnosticado con cáncer regresa a los Estados Unidos a radicar a la ciudad de Tucson, Arizona, para ser atendido y fallece el 31 de Julio de 1999 a la edad de 83 años.

Estando hospitalizado en el Tucson Medical Center le comunica a su hijo José Luís que su última voluntad es que su cuerpo fuese cremado y sus cenizas depositadas en una formación natural de la roca a los pies del altar de la Virgen, deseos que fueron cumplidos a cabalidad por su esposa, hijos y nietos ese mismo año.

Guillermo Jordan Engberg construyó una trayectoria de vida ejemplar, como un empresario emprendedor honesto y trabajador que siempre será recordado no solamente por su pintura de la Virgen de Guadalupe, si no también por haber sido el contratista encargado de pintar el edificio del museo y biblioteca de la Universidad de Sonora,  donde era necesario cubrirlo con un recubrimiento que soportara el extremoso clima del entorno, ya que pintarlo cada año significaba una labor muy complicada por la altura y dimensiones del inmueble, para lo que tuvo que experimentar y encontrar un tipo de pintura que fuera más duradera capaz de soportar tales requerimientos, lo que logró exitosamente.




Harry William Jordan Petersen murió en Hermosillo donde esta sepultado y Mary Petrea Engberg regresó a Santa Bárbara, California donde falleció. Rafaela Hernández Chávez falleció en Hermosillo en 2001.

De sus hijos, actualmente Guillermo Reynaldo vive en Los Ángeles, Mirna Estela (murió a los cinco años), Carlos Mario (finado), Rosa Martha, María Elba, Javier Enrique, José Luís y Rolando Rafael Jordán Hernández, viven en Hermosillo.

 

FUENTES CONSULTADAS
Andrade Domínguez Fernando. El cerrito de la Virgen de Hermosillo. Publicado: abril 16, 2011 en A mi Sonora, https://obson.wordpress.com/2011/04/16/el-cerrito-de-la-virgen-de-hermosillo/

Jordán Hernández Rolando Rafael. Entrevista personal. 28 de noviembre del 2016.




 

*Ignacio Lagarda Lagarda. Geólogo, maestro en ingeniería y en administración púbica. Historiador y escritor aficionado, ex presidente de la Sociedad Sonorense de Historia.


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