La Perinola: Dios Peter Pan

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Por Álex Ramírez-Arballo
A veces tengo la sensación de que vivimos en una sociedad infantilizada. Alguien o algo, o quizás una suma de circunstancias que no alcanzo a comprender del todo, determinan que  los seres humanos que vivimos en este año 2017 nos comportemos como adolescentes. Esto es trágico porque entraña una pérdida de libertad enorme. Nos resistimos como gatos patas arriba con tal de no asumir las tareas que nos corresponden.

Ser adultos es ser libres y además responsables; con esa capacidad de acción es que se supone estamos llamados a construir nuestra vida y colaborar con los demás para hacer de nuestra sociedad un espacio mejor. Eso es lo ideal, pero como siempre sucede, la realidad dispone otra cosa.

Lejos de involucrarse activamente a través de la política, la reflexión pública, la empresa o cualquier forma de liderazgo efectivo, la mayoría de las personas optan por parapetarse tras las mamparas del universo virtual en donde todo es vivir dentro de una burbuja de realidad simulada; otros se hunden en las dulces aguas de la frivolidad de un entretenimiento sin descanso en el que permanecen en suspensión.




La raíz de todo es un profundo miedo. Es poco común el entusiasmo valiente de los que salen día a día de su casa con la firme intención de incidir en la vida, viviendo siempre hasta las últimas consecuencias; estas personas son siempre ejemplares y deben servirnos de guía. Ahí donde hay alguien que lo da todo, que busca vivir respetuosa y apasionadamente, ahí habrá también una hermosa lección de que debe ser aprendida.

No venimos a la vida a cuidarnos porque toda precaución es en vano: todos moriremos algún día. Nuestro más alto deber es crecer, comprender, actuar siempre. Me descubro a cada momento rodeado por una multitud de gente que sin duda alguna tiene gran talento pero prefiere esconderlo debajo de la cama por pereza o por cobardía.

Recuerda esto con lo que aquí concluyo: si alguien quiere vivir toda su vida al amparo de una figura paternal es porque tiene miedo, como diría Erich Fromm, a la libertad y sus poderes. Parece absurdo, es verdad, pero es el pan nuestro de cada día. Una pena para todos.   




 

 

Álex Ramírez-Arballo. Doctor en literaturas hispánicas. Profesor de lengua y literatura en la Penn State University. Escritor, mentor y conferenciante. Amante del documental y de todas las formas de la no ficción. Blogger, vlogger y podcaster. www.alexramirezblog.com


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