La Policía Energética: Culpa vs Responsabilidad, ¿Cuándo y cómo aplica?

La Policía Energética: Culpa vs Responsabilidad, ¿Cuándo y cómo aplica?

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

Por Ana Sotomayor
Ana Sotomayor¡Hola de nuevo! Apenas la semana pasada les comentaba, con esperanza y optimismo, que las buenas nuevas en cuanto a una decisión de la suprema corte de justicia de la nación, que confirmó la suspensión por tiempo indefinido de la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), publicada el 15 de mayo por la Secretaría de Energía. Eso aunado a que la participación en el 10° Congreso Nacional de Investigación en Cambio Climático fue una bocanada de aire fresco y renovador.

Esta semana hay más buenas nuevas, hace apenas unos días en uno de los varios juicios de amparo contra el acuerdo del CENACE (Centro Nacional de Control de Energía) la sentencia favoreció a las dos empresas demandantes pero además, debido a que el acuerdo afectaba la libre competencia de todas las empresas participantes del mercado, se decidió darle efectos generales a esta sentencia y beneficiar a el resto de empresas que estaban siendo afectadas, con ello se resuelve para todos los proyectos eólicos y solares.

También hay una noticia sobre un nuevo proyecto para este sexenio que tiene las implicaciones de una mega obra, esta en beneficio de la península de la Baja California. En su comparecencia ante el Senado de la República, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, mencionó que se planea construir una planta de energía nuclear en la península de Baja California. Según una nota de Forbes esto implicaría la “instalación de cuatro reactores nucleares, con una vida útil de 60 años y un costo superior a los 7.000 millones de dólares cada uno de ellos y con una capacidad instalada de 1,400 MegaWatts, donde cada MW de capacidad instalada equivale a 5 millones de dólares, según los anuncios realizados por Manuel Bartlett”.

Sólo como referencia, según datos del Laboratorio Nacional de Energías Renovables de EEUU (NREL según sus siglas en inglés) en un reporte del 2018, los precios de la energía fotovoltaica ha tenido una tendencia a la baja de tal manera que a ese año era de entre 1.08 y 1.13 millones de dólares por MW de capacidad instalada según la tecnología que se utilice.

Policía Energética

Pero más allá de la inversión inicial, estoy de acuerdo que la generación nuclear puede ser benéfica para nuestro país y los costos de operación y mantenimiento son muy competitivos en el largo plazo. Más aún, la península de Baja California no está conectada a la Red Eléctrica Nacional y carece de energía en suficiencia. Habría dos alternativas, proveerla buscando conectarla al resto del país o generar in situ, hasta ahí no suena mal.

Pero esto me lleva a plantear la razón de mi columna. Culpa vs Responsabilidad. Este es un tema que he tenido en la cabeza desde hace algunas semanas. ¿Cuándo y cómo aplica?

Veamos, yo tengo tres hijos, dos de ellos aún menores de edad. Durante toda su vida los he educado y les he enseñado a comportarse y tomar decisiones que no afecten ni a sí mismos ni a los demás. Sin embargo, si alguno de ellos rompe, daña o pierde algún objeto que no es de su propiedad, no importa quién tenga la culpa, es mi responsabilidad hacerme cargo. Tan sencillo como eso, al ser ellos mi responsabilidad, toda acción suya que afecte a terceros es mi responsabilidad repararla.

Así pasa con nuestro planeta, habrá culpables y responsables, no siempre serán la misma persona.

Pero pongamos más ejemplos para dejarlo muy claro. Hace algunos años se descubrió que la capa de ozono en nuestra atmósfera se estaba adelgazando e incluso en algunos lugares existía un agujero. El Dr. Mario Molina, orgullosamente mexicano y ganador del premio Nobel de Química, descubrió que unas sustancias química, los CFC (clorofluorocarbonos), eran los responsables. Algo que todos usábamos y no sabíamos lo que ocasionaba. De tal manera que todos éramos culpables de haber generado este fenómeno, sin embargo a partir del momento que conocimos esta información, también nos volvimos responsables de ello. Así hubo países que de manera responsable generaron política pública para prohibirlos y con ello hubo empresas que, de manera responsable, modificaron las formulaciones de sus productos para evitarlos. Pero también hubo mucha gente que continuó haciendo uso indiscriminado de los CFCs, ellos seguían siendo culpables y ahora irresponsables de sus acciones. A estos últimos hubo que ponerles multas para obligarlos a hacerse responsables de sus acciones. Esto implica que, para poder hacer responsables de sus acciones a los individuos, el gobierno requiere primero tomar la responsabilidad de hacer lo necesario, en este caso, regular y ordenar para poder aplicar la ley. Mi querida Karla Valenzuela, editora de esta revista digital odiará la repetición de una misma palabra dentro del párrafo, pero quiero ser muy enfática sobre en quienes cae la responsabilidad en situaciones como la descrita. Cualquier similitud con las culpas y responsabilidades ante el manejo de una pandemia es mera coincidencia.

Policía EnergéticaAhora bien, una planta de energía nuclear tiene la capacidad de generar energía libre de emisiones durante 60 años, pero tiene implicaciones de otro tipo, dado que utiliza material radioactivo. Y en la península de Baja California existe una muy famosa falla tectónica, la Falla de San Andrés, es decir, estamos hablando de instalar una planta nuclear en una zona sísmica. Para poner este dato en contexto, les presento el mapa de información de la red Sísmica del CICESE de los últimos 7 días. Cada círculo es un movimiento telúrico, justo 12 temblores de entre 2 y 3.9 grados de magnitud en la última semana.

Hace 9 años, el 11 de Marzo del 2011, hubo un terremoto de gran magnitud en Japón y ello trajo consigo un Tsunami, esto que provocó daños en una planta nuclear en Fukushima, cuyos estragos continúan. A partir de ese accidente, todas las plantas nucleares de ese país se pararon, se crearon nuevas y más rígidas normas de seguridad y protocolos para la construcción y operación, mismas que se implementaron en los siguientes años, pero aún hoy, las plantas nucleares siguen sin funcionar debido a los riesgos que ya se conocen. La responsabilidad es y seguirá siendo de las empresas generadoras y del gobierno que otorga los permisos, la culpa fue de un accidente telúrico.

Instalar una planta nuclear en una zona sísmica es, a todas luces, una irresponsabilidad. ¿No habrá alguna otra zona dentro del territorio nacional que sea más segura? ¿No habrá manera de proveer de energía a una península con una irradiación solar privilegiada y con zonas de gran capacidad eólica?

Me despido, como cada semana diciendo que debemos informarnos, discutir estos temas y hacer ciudadanía activa, hagámonos responsables de lo que sucede, justo lo que nos corresponde para nuestra gota para crear la ola verde.

Me despido por ahora y espero sus comentarios, les dejo mi correo Sotomayor.anam@gmail.com. Síganme en twitter si les apetece comentar en @me2ana.

Gracias a La Chicharra y hasta la próxima semana.

 

Ana Sotomayor es graduada en Administración de empresa y candidata a maestría en Sustentabilidad (si todo sale bien). Su experiencia profesional incluye proyectos de eficiencia energética y energías renovables, y es una hábil profesional en el sector de la administración de la energía. Sus habilidades incluyen el identificar, evaluar y presentar de una manera entendible las oportunidades en el uso eficiente de la energía y sus aplicaciones. Tiene experiencia en servicios de consultoría de sustentabilidad y ha presentado soluciones y programas eficaces de manejo eficiente de la energía para distintos clientes incluyendo el sector privado, y gobiernos estatales y municipales. Actualmente tiene su propia firma de consultoría dedicada a la realización de auditorías energéticas, perfiles de consumo de energía, capacitación y trámites para la participación en el Mercado Eléctrico Mayorista. Su experiencia anterior incluye puestos administrativos y financieros en industrias medianas.

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *