La Policía Energética: Greenpeace vs la política Energética en México

La Policía Energética: Greenpeace vs la política Energética en México

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Por Ana Sotomayor
Ana Sotomayor¡Bienvenidos! De nuevo traigo buenas noticias. La semana anterior les comenté sobre los esfuerzos que está haciendo un conglomerado de empresas para disminuir sus niveles de emisiones. Mantener limpio nuestro cielo y nuestra atmósfera debe ser compromiso de todos. Pues hoy les tengo una noticia sobre este mismo tema, recién salida de la imprenta.

El día de ayer, por la tarde, se publicó que un juez federal suspendió, temporalmente y de manera parcial, el Programa Sectorial de Energía (PROSENER). Ahora les cuento el por qué esto se considera buenas noticias para los ambientalistas y expertos en el sector.

El PROSENER fue publicado en julio de este año, es el primer programa sectorial de energía en un mercado abierto, es decir, es la primera vez que el PROSENER debe contemplar nuevos actores que compitan en materia de energía. La reforma energética comenzó en 2014, mientras que estaba vigente el programa sectorial 2013-2018 de Peña Nieto.

¿Qué implicaciones tiene lo anterior? Pues que ahora hay, además de CFE, empresas privadas que ya generan energía y otras que han hecho grandes inversiones en infraestructura para comenzar a hacerlo. Hay inversión privada en todo tipo de energía, sin embargo las renovables han sido definidas por CFE, el Centro Nacional de Control de Energía y la misma Secretaría de Energía, como un problema difícil de manejar en las redes de distribución nacionales. Cabe mencionar que México no es el único país que ha incorporado energías renovables, sino que cada vez, con mayor frecuencia, los países invierten en estas para ir jubilando las plantas más contaminantes. Así que, si bien las renovables tienen el problema de ser intermitentes como dicen las autoridades mexicanas, sí existe la tecnología que permite controlar el flujo de energía bajo esas circunstancias. Si bien la intermitencia es una característica de las renovables puesto que dependen, para generar energía, de que existan las condiciones de viento (en eólica) y de sol (en fotovoltaica), estas condiciones pueden pronosticarse y controlarse como lo hacen en el resto del mundo.

Por otro lado, si recuerdan, en una entrega anterior les hablé del combustóleo y cómo tenemos una producción nacional que resulta muy superior a la demanda, precisamente porque este combustible mexicano no cumple las normas internacionales de contenido de Azufre, y resulta demasiado sucio para venderse. Así que, eso también, está contemplado en el programa sectorial publicado este año: dar prioridad al uso del combustóleo para la generación de energía eléctrica.

Por esas dos razones principales la organización ambientalista Greenpeace solicitó un amparo federal, reclamando la violación de los derechos humanos a un ambiente sano, a la protección de la salud, al acceso a energía eléctrica a base de fuentes renovables y al derecho a la legalidad. En palabras de Luis Miguel Cano, consultor legal de Greenpeace, “El Prosener nos ancla al uso de combustibles fósiles por su alta inversión en infraestructura y omite acciones para tener acceso a las energías renovables” más aún el PROSENER supedita la estrategia de desarrollo nacional al empleo de combustibles fósiles, desvío recursos públicos para atender el cambio climático y condiciona la transición energética y el uso de energías renovables.

Es apenas un pequeño éxito, temporal y parcial. Temporal porque el próximo 17 de septiembre el juez deberá definir si concede la suspensión definitiva según las pruebas que se presenten para el amparo. Y es parcial ya que solo se suspenden los objetivos y acciones prioritarias definidas en el PROSENER para los rubros que se mencionan arriba. Así que, al menos de hoy al día 17, las reglas del juego serán las del programa anterior. Esto sienta un precedente y envía un mensaje claro a la Secretaría de Energía y al gobierno, de que la ciudadanía, organizada, también tiene el derecho y hasta la obligación de exigir que las políticas públicas protejan más allá de los intereses económicos y los proyectos sexenales.

A mi parecer, los argumentos de Greenpeace son sólidos, pero habrá que esperar a la resolución del día 17. Estemos pendientes, hablemos del tema, hagamos ciudadanía activa porque, como ya se ha hecho costumbre, nos corresponde a todos poner nuestra gota para crear la ola verde, ciudadanos, empresas y gobierno.

Me despido por ahora y espero sus comentarios, les dejo mi correo Sotomayor.anam@gmail.com.

Gracias a La Chicharra y hasta la próxima semana.

 

Ana Sotomayor es graduada en Administración de empresa y candidata a maestría en Sustentabilidad (si todo sale bien). Su experiencia profesional incluye proyectos de eficiencia energética y energías renovables, y es una hábil profesional en el sector de la administración de la energía. Sus habilidades incluyen el identificar, evaluar y presentar de una manera entendible las oportunidades en el uso eficiente de la energía y sus aplicaciones. Tiene experiencia en servicios de consultoría de sustentabilidad y ha presentado soluciones y programas eficaces de manejo eficiente de la energía para distintos clientes incluyendo el sector privado, y gobiernos estatales y municipales. Actualmente tiene su propia firma de consultoría dedicada a la realización de auditorías energéticas, perfiles de consumo de energía, capacitación y trámites para la participación en el Mercado Eléctrico Mayorista. Su experiencia anterior incluye puestos administrativos y financieros en industrias medianas.

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