Basura celeste: La mirada extranjera y el tiempo

Basura celeste: La mirada extranjera y el tiempo

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Por Ricardo Solís
Ricardo SolísLas dependencias culturales estatales suelen publicar contenidos interesantes que resulta una pena que no podamos acceder a ellas en todo el país; ahora, me referiré a uno de estos libros que, bien mirado, puede resultar fundamental para cualquier lector interesado en conocer cómo ha sido percibido y apreciado Jalisco –donde vivo, para bien o para mal– a lo largo de casi cinco siglos de presencia española (y de otras naciones) en esta zona del país. El libro en cuestión es Viajeros extranjeros en Jalisco: siglos XVI al XXI (SCJ, 2010), del investigador José N. Iturriaga, y significa un esfuerzo notable de compilación que, gracias a la brevedad de los fragmentos que se incluyen, permite una lectura ágil pero no exenta de provecho y, quizá, cierta dosis de incomodidad para aquellos que puedan “reconocerse” en este prolongado retrato histórico de la sociedad jalisciense recreado por una larga y diversa serie de testimonios que sus visitantes nos han heredado lo largo de casi medio milenio.

De esta manera, desde la noticia enviada por Hernán Cortés, en febrero de 1519, acerca de los informes recibidos sobre el territorio de la Nueva Galicia, esta serie de textos revelan más de un centenar de opiniones que exhiben desde la curiosidad y el asombro hasta la indignación, la extrañeza o el simple recuento descriptivo (que resulta cualquier cosa menos simple); en este tenor, sin sorpresa, predomina la mirada sobre el entorno, las bondades del paisaje y el trazo de las poblaciones (sobre todo, obvio, Guadalajara); un poco atrás quedan las costumbres y hechos particulares, el anecdotario que pinta de cuerpo (casi) completo a los lugareños y permite al lector notar lo mucho y lo poco que han cambiado algunas cuestiones con los años.

Ahora, si bien pueden suponerse las numerosas “bondades” que se describen en estas páginas, Iturriaga hace bien en consignar asimismo detalles como la “repugnancia” del diplomático francés Alphonse Dubois de Saligny por “los hombres y las cosas de este triste país”, además de la preferencia del comerciante estadunidense William H. Bullock por el brandy, ya que le parece una “imprudencia” beber de un agua que, en la región, produciría de seguro “disentería, cólicos y otras dolencias”.

Ejemplos sobran, pero si alguno carece de pierde es la anotación del historiador norteamericano Sylvester Baxter, cuando califica las torres de la catedral tapatía como “puntiagudas abominaciones”, que sin pena exhiben su falta de discreción y “fealdad” exterior; también, es posible topar con una frase de Vitold de Szyszlo que vale su peso desde que fue escrita –en 1909–, como la señal de un carácter permanente: “el fanatismo religioso en Guadalajara es todopoderoso”. Vale repetir, sobran los ejemplos de esta clase de joyas expresivas.

Sin embargo, a pesar de lo acucioso del trabajo realizado por José N. Iturriaga, cabe destacar que no todo es miel sobre hojuelas; en este sentido, aciertos aparte, es claro que yerra al referir que el escritor inglés D. H. Lawrence realizó “un” viaje por el país y que fue “breve” cuando, si se revisa su epistolario –y no los comentaristas de su obra o biógrafos–, se verá que fue más de uno (salió a Nueva York en junio de 1923, pero regresó al país meses después, entrando por California) y que, ya que se citan fragmentos de su novela La serpiente emplumada (1926), pudo ser más efectivo echar mano de sus cartas (que no son pocas).

Después de todo, las poquísimas fallas no hacen merma en la enorme calidad y pertinencia que tiene este volumen compilatorio. Debe recordarse que si se aspira a comprender de manera cercana a lo cabal el entorno donde uno encuentra su origen, la historia y el testimonio de los extranjeros serán siempre de utilidad, y pueden mostrarnos detalles o aspectos insospechados, sorpresivos o incluso perturbadores acerca de nosotros mismos. Por donde se mire, eso es bueno.




Ricardo Solís (Navojoa, Sonora, 1970). Realizó estudios de Derecho y Literaturas Hispánicas en la Universidad de Sonora. Ha colaborado en distintos medios locales y nacionales. Ganador de diferentes premios nacionales de poesía y autor de algunos poemarios. Fue reportero de la sección Cultura para La Jornada Jalisco y El Informador. Actualmente trabaja para el gobierno municipal de Zapopan.


SUM Comunicación

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