Mamborock: Inicié escribiendo poemas que guardaba en un cajón

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Por Carlos Sánchez
Si tuviera que definir su mirada, diría que siempre está hurgando hacia el infinito. Agregaría, que desde su mirada reflexiona en un diálogo interior, para luego responder u opinar o concluir.

A Guadalupe Gálvez lo conocí en los noventa, con la generosidad puesta en sus manos nos resolvía los avatares que surgen en las transmisiones de programas de radio.

De facto una idea iluminaba sus acciones, y listo, las voces trepadas de las ondas hertzianas desde una cabina de Radio Sonora, estaban listas para informar. Guadalupe Gálvez esbozaba una sonrisa quizá de satisfacción, quizá de alegría, pero siempre estaba allí, en el momento preciso para resolver y continuar con la bitácora de continuidad en la radio.

Pasaron los años y Guadalupe Gálvez se inmiscuía en programas de lecturas, encuentros de escritores. De pronto su voz presta para la lectura de un poema, el decir de versos.

Ahora, con su rúbrica se responsabiliza del contenido de un poemario que por nombre lleva Libar. Publicado por minilibros de Sonora, esta aventura arriva ya a su tercera edición. Sobre la poesía, y otros tópicos, conversamos a continuación:

—Guadalupe, gracias por aceptar esta conversación. ¿Qué significa para ti la poesía?

—La posibilidad de expresar en versos: los que ocurre y veo en la vida diaria, ya sea en el trabajo en la familia o en cualquier lugar. También significa dejar fluir los sentimientos por los que en determinada circunstancia estoy pasando, gratos o no, o expresar lo que ocurre a un amigo en determinado momento cuando nos confiamos mutuamente.

—¿Cuál es el mejor poema que hayas leído?

—Definitivamente un poema que me encantó cuando lo leí, y lo vuelvo a leer, es Llanto por la muerte de un perro, del maestro Abigael Bóhorquez, oriundo de Caborca Sonora. Es un poema con crítica social.
Me gustan muchos, sobre todos los míos, porque en cada texto que uno escribe va dejando algo suyo. También he leído a Octavio Paz que tiene textos muy buenos, tan buenos que a veces no los comprendo del todo.

—¿Por qué escribir?

—Porque es una manera de dejar testimonio de nuestro paso por la vida, de lo que uno piensa o cree. Además, escribir es una manera de fomentar la lectura en uno mismo, porque leyendo es como se facilita el ejercicio de la escritura. También escribo por la satisfacción que se experimenta cuando se termina un texto, si es que se termina, porque siempre hay algo que corregir.
Aún y cuando hay mucho que leer, con la escritura de nuestros textos contribuimos modestamente al fomento de la lectura.

—Libar, ¿qué es Libar, qué contiene Libar?

—A propósito de lo comentado anteriormente. Libar creo contiene tres hilos conductores lo regional, lo familiar y la amistad.
Libar es un poemario que está conformado de tres etapas: en la primera se incluyeron 16 poemas y el formato del minilibro era de 5 por 7 cm. La portada se realizó más con el corazón que con otra cosa, para esa portada se tomó en cuenta el momento que inspiró el poema, precisamente libar, que la da título al poemario, fue una fotografía de una planta de sábila en el que se dio el suceso de libar de un colibrí. En la segunda etapa con la finalidad de mejorar la portada se realizó la segunda edición y se agregaron 06 poemas más. La portada creció a 07 por 09 centímetros. Ahora para la tercera edición se mejoró nuevamente la calidad de la portada y se agregaron diez poemas más. En total son treintaidós poemas. Ahí vamos.

—Si te digo la palabra RADIO, ¿a qué te remite?

—Mi pasión. La mayor parte de mi vida ha estado ligada al quehacer radiofónico, trabajo que he estado realizando por más de 36 años y con el mayor gusto que provoca trabajar en un medio con ángel, como lo es Radio Sonora. Creo que lo más valioso que tiene nuestra radio es el compañerismo que se vive al interior. Trabajar en este medio de comunicación es adictivo. Cuando el trabajo se hace por gusto y no tanto por la paga el tiempo se pasa sin sentirlo.

—¿Cuál es la época del año que más disfrutas?

—Las vacaciones de verano, en julio, porque es cuando la familia nos damos un espacio para vacacionar y viajar tranquilamente sin más compromiso que el disfrutar nuestra estancia en cualquier lugar, sobre todo nos gusta mucho visitar los diferentes municipios de Sonora, la ruta del rio Sonora es nuestra favorita. Muy poco hemos viajado fuera de nuestro país y a otros estados de México.

—¿De qué te proveen los viajes?

—Definitivamente los viajes han sido fuente de inspiración para algunos de mis textos. Afortunadamente la naturaleza de mi trabajo me permite viajar a casi todos los municipios de mi estado, Sonora.
Cuando los viajes son de placer con más razón los aprovecho para crear algún texto borrador que posteriormente ya en la tranquilidad de algún lugar les doy forma.

—De no haber estudiado ingeniería, ¿a qué te habría gustado dedicarte?

—De chico siempre me llamaron la atención los aviones. Sobre todo, las avionetas fumigadoras. Me hubiera gustado ser piloto.

—¿Cómo fue tu encuentro con la lectura y escritura?

—Definitivamente la lectura es otro mundo que vamos descubriendo cada vez que leemos un libro. Cuando tengo oportunidad me gusta comentar que si yo tuviera algo que reclamar a mis padres sería el que no me fomentaron el gusto por la lectura, leí libros de textos cuando estuve en la escuela, porque tenía que hacer las tareas. Cuando leí libros por el placer de hacerlo descubrí otro mundo.
Con respecto a la escritura. En un principio inicié escribiendo poemas que guardaba en un cajón, y allí se quedaban.
Tengo que reconocer que le debo mucho a los talleres de creación literaria, en primer lugar, a la Maestra Alba Brenda Méndez que es con quien inicié en los talleres de poesía. Después ya me he ido acercando a otros talleres literarios.

—En cuanto a canciones, ¿qué prefieres: la cumbia o el rock?

—La cumbia, me gusta mucho bailar, por lo regular siempre que voy a una fiesta no me gusta despedirme sin haber tocado la pista de baile.
Me gusta todo tipo de música, es algo entre otras muchas cosas que tengo que agradecer que trabajo en Radio Sonora, ya que ahí se programan todos los géneros musicales y escuchándolos es como se les he agarrado el gusto.
Como anécdota, le tenía miedo al rock, escuchándolo y haciendo tocadas le agarré el gusto. Mis respetos a los músicos de Rock.

—¿Qué piensas de las personas que no saben bailar?

—Mis respetos, cada quien sus gustos. La verdad es que cada quien baila a su estilo.
Creo que la literatura es como el baile, cada quien tiene su estilo para escribir, por eso cuando yo bailo trato de sacar mi mejor pasito.




http://mamborock.mx


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