Basura celeste: La empatía y la experiencia del mundo

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Por Ricardo Solís
Quizá, para hablar debidamente de un escritor como el estadunidense Ta-Nehisi Coates (Baltimore, 1975), lo mejor sería referirse a la célebre novela gráfica Black Panther: A Nation Under Our Feet (Marvel Comics, 2016), que tras medio siglo renovó la figura del rey T’Challa y en la que colaboró con el ilustrador Brian Stelfreeze (la obra consiguió una nominación en los Premios Hugo de ese año). Pero no. En esta ocasión, la idea es abordar su libro Entre el mundo y yo (Seix Barral, 2016), que en 2015 se alzó con el National Book Award de No Ficción en su país y, además, estuvo nominado a muchos otros galardones (bastaría mencionar aquí el National Book Critics Circle Award o el Pulitzer).

El libro es, ante todo, un ensayo con una enorme carga autobiográfica en el que el autor se dirige a su hijo (un adolescente en el momento que él escribe) con la intención de dar cuenta de su formación propia pero, además, brindarle la posibilidad de que se formule a sí mismo las preguntas adecuadas y ofrecerle la posibilidad de crear para sí un entorno para la comprensión y la seguridad con la que deberá enfrentar determinadas experiencias, probables agravios y dar con motivos para el orgullo que necesariamente compartirá con su comunidad por el hecho de saberse negros en un mundo que, históricamente, han dominado los que “se creen blancos” (los verdaderos protagonistas de lo que Coates llama “el sueño” americano).

Por supuesto, no es un texto que se dirija a los blancos y, a pesar de manifestar mucha de su fuerza en la rabia contenida (pero visible) de su lenguaje, en él no persigue el autor “edulcorar” el dolor de los otros ni utiliza sus recursos para indicar aquellas desigualdades e injusticias que quienes las padecen conocen –por desgracia– demasiado bien como, por ejemplo, los saldos (incluso económicos) del periodo de esclavitud y la guerra de secesión.

Así, Entre el mundo y yo es, en buena medida y más de un sentido, una versión renovada del libro The fire next time (1962), del escritor James Baldwin, un muy conocido –al menos en Estados Unidos– ensayo testimonial en el que el autor aborda el papel de “la raza” en la historia norteamericana, bajo la forma de una carta que dirige a su sobrino de 14 años; más de cincuenta años después, Ta-Nehisi Coates se adscribió a este modelo para “hablarle” a su hijo en un país donde casi dos de cada tres jóvenes afroamericanos que abandonan la preparatoria terminan en la cárcel, siempre expuestos a morir –lo que traduce como “perder el cuerpo”– a manos de un oficial de policía.

Y nada se puede reprochar a Coates, si nos cuenta su historia es porque ese mundo –aunque haya cambiado– lo conoce muy bien, sabe perfectamente que si algo fue determinante para su sobrevivencia en los barrios donde creció fue “el miedo” que le acompañó siempre en la infancia o la juventud; ante todo esto, para el también periodista queda siempre la literatura como un ejercicio que nutre la empatía con los demás y pone a prueba nuestra capacidad para interpretar el mundo (algo fundamental cuando se está en riesgo permanente de perderlo).

Si algo deja el autor en manos de su hijo, como detalla en el libro, es un itinerario para que defina por sí mismo su propia “lucha”, la cual habrá de moldearse –tal vez– a partir del ejemplo de quienes educaron a Coates, gente como Martin Luther King o Malcolm X, música como la que produjeron agrupaciones como NWA, Public Enemy o Wu-Tang Clan; con la idea de estar preparado para un mundo que habrá de golpear siempre, sin contemplaciones.

Lo mejor, posiblemente, que encontrarán los lectores de Entre el mundo y yo es que el autor no busca dar respuestas concluyentes, relata sus experiencias y no evita mostrar su propia desazón y coraje, sus dudas y lo que le ayudó a resolver el complicado rompecabezas que significa vivir y amar para dar ejemplo. Con todo, no hay tregua en esta prosa donde se combinan con acierto la virulencia y la música, aunque la traducción (de Javier Calvo) no le haga mucha justicia, a veces.




Ricardo Solís (Navojoa, Sonora, 1970). Realizó estudios de Derecho y Literaturas Hispánicas en la Universidad de Sonora. Ha colaborado en distintos medios locales y nacionales. Ganador de diferentes premios nacionales de poesía y autor de algunos poemarios. Fue reportero de la sección Cultura para La Jornada Jalisco y El Informador. Actualmente trabaja para el gobierno municipal de Zapopan.


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