Basura celeste: Una obra que nos enseña a “ser y conocer”

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Por Ricardo Solís
A los lectores de poesía que subsistan en esta extraña época, creo, podría interesarles la inmejorable oportunidad de entrar en contacto –aunque de seguro la conocen ya, al menos en parte– con una de las obras de más amplio registro dentro de la tradición poética contemporánea en lengua española y que, de modo curioso, a pesar de que su grado de influencia no ha sido tan grande en este país, sí ha tenido algo de “eco crítico”; me refiero a que podrían adquirir la edición mexicana de la Obra poética completa (2011) del poeta español Antonio Colinas (La Bañeza, León, 1946), un volumen recopilatorio que se publicó en territorio nacional, felizmente, gracias a la colaboración entre el Fondo de Cultura Económica y Editorial Siruela, de España.

Ahora, para ayudarme a describir un poco este libro, debo recordar que durante la visita –la primera– que en 2010 hizo Colinas a Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, mencionó que la edición española (de casi mil páginas) vio la luz en febrero de ese año; un volumen que reúne, en palabras del escritor, “casi 50 años de poesía” distribuidos en 16 libros, dos de los cuales pueden considerarse como “nuevos”: La viña salvaje, que “rescató” (lo había escrito en 1972), y un cuerpo inédito de textos –que cierra el tomo– titulado El laberinto invisible.

Fue precisamente en esa conversación que Colinas comentó, acerca de la escritura poética, que perseguía mantener “la llama” que sedujera a sus lectores, “lo que Juan Ramón Jiménez llamaba ‘la inmensa minoría’. Creo que la poesía tiene los lectores que debe de tener, no tiene por qué leerse tanto como la novela, porque exige una cierta iniciación, pero existe desde el origen de los tiempos y no nos va a abandonar”, por esta razón (pensando en esa poesía de los orígenes) señaló el autor que se trata de “un fenómeno consustancial al humanismo”.

En palabras de Antonio Colinas, la poesía puede considerarse como “el lenguaje nuevo. Cuando fallan todos los demás lenguajes, el económico, el político, el de la calle, ahí es donde aparece la poesía, que es la palabra nueva, primera por última”, una noción que no toma excesiva distancia respecto de lo que apunta en la introducción que antecede a su Obra poética completa cuando, siguiendo a Saint-John Perse, define al poema como “una profundización en el misterio de la existencia”, esto es, un fenómeno “único, abarcador” con una enorme capacidad “para revelar mundos en un mínimo espacio”.

Pero, más aún, el poeta español destacó en su trabajo su relación de “diálogo con lo sagrado”, a lo que definió como “esa presencia, o sensación” que ha acompañado al ser humano “desde el origen de los tiempos” pero que, enfatizó, se trata de un concepto “tan confundido siempre en este país nuestro –por un trasnochado y decimonónico anticlericalismo– como lo meramente religioso o clerical”, una idea que el poeta rechaza, adscribiéndose más a la noción de su “maestra”, la inolvidable María Zambrano.



En estos términos, Colinas aseguró que –de cierto modo– esta edición, que terminó de “preparar” durante el verano de 2010, significó un “cierre” para lo que llama “tantos años de poesía” (que hoy suman más de medio siglo de trabajo, desde la publicación de su primer libro), donde la ha practicado como “orfebre y oficiante”, bajo la idea de que se trata apenas de “huellas de una luz que nos enseñó a ser y conocer, a vivir en lucidez y en plenitud, a sanarnos y salvarnos un poco”.

Claro que, lo que no puede dejarse de lado, es que este volumen prueba que la obra de Colinas resulta fundamental para entender la poesía escrita actualmente en lengua española, y en su quehacer cotidiano ha buscado siempre, de manera constante, dar cuenta –como dijo hace casi una década– “de una realidad transformada y metamorfoseada, de una realidad comprometida”.

De esta forma, los 16 libros que conforman su Obra poética completa fueron ampliados y pulidos, y entre ellos despuntan varios títulos que se encuentran entre los más emblemáticos de la última poesía española, como Sepulcro en Tarquinia (1974) o Noche más allá de la noche (1980), el cual ocupa un lugar central en esta compilación pues, aseveró el autor, lo elegiría entre todos porque pertenece a una etapa de su vida “dura y extrema” (además, representa en el vasto trabajo de Colinas un momento fundamental dentro del desarrollo de su poética).

Al lado de estos poemarios, figuran también otros no menos importantes como Astrolabio (1979), Jardín de Orfeo (1988), el reconocido Libro de la mansedumbre (1997), Tiempo y abismo (2002) o Desiertos de la luz (2008), estos tres últimos, considerados por el poeta como una trilogía que demarca un periodo de introspección y ahondamiento en las formas de expresión que encuentra su lenguaje para las nupcias entre “realidad y misterio”.

Finalmente, el entonces inédito El laberinto invisible marca la conclusión del volumen, y en él se reúnen algunos poemas escritos por Colinas como resultado de un viaje por China y en los que se percibe un cierto “sedimento oriental” que caracteriza su obra, textos que representan la búsqueda de una forma de fusión entre “pensamiento y sentimiento”, dando como resultado una poesía de corte “meditativo” que –destacó el escritor– “me persigue siempre”.

Después de todo, lo más importante para quien desee leer este libro es que en la edición mexicana no desmerece la española; mejor aún, es más accesible y puede adquirirse a un costo mucho menor. Con todo, es magnífica la posibilidad de encarar y apreciar una obra como la de Colinas, fruto decantado de más de cincuenta años de creación (que conjunta vida y escritura), la cual –en su familiar dificultad– representa una de las cimas de nuestra lengua hoy día.




Ricardo Solís (Navojoa, Sonora, 1970). Realizó estudios de Derecho y Literaturas Hispánicas en la Universidad de Sonora. Ha colaborado en distintos medios locales y nacionales. Ganador de diferentes premios nacionales de poesía y autor de algunos poemarios. Fue reportero de la sección Cultura para La Jornada Jalisco y El Informador. Actualmente trabaja para el gobierno municipal de Zapopan.


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