Basura celeste: Una obra enorme y esencial

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Por Ricardo Solís
Justo cuando ha pasado el 30 aniversario del funesto asalto a la Plaza de Tiananmén por parte del ejército chino y no cesan las protestas ciudadanas en Hong Kong, conviene recordar y recomendar un libro que puede servir de mucho para ubicar contextualmente a quienes se interesen por la enorme y compleja historia de la nación más populosa del mundo; el texto en cuestión, obra del reconocido sinólogo inglés Jonathan D. Spence (Reino Unido, 1936), es En busca de la China moderna (Tusquets Editores, 2011) y, aunque apareció originalmente en 1989, se ha reeditado, adicionado y puesto –casi– al día por parte de su autor.

Actualmente, es imposible no relacionar a la llamada República Popular China con una dinámica económica que la coloca como un territorio boyante y participativo a nivel mundial (y no sólo eso, con un peso cada vez mayor en cuanto a la geopolítica), un país que ha basado su desarrollo en la producción, el comercio y la innovación tecnológica, aunque su sistema político navegue todavía (y de manera paradójica) con el mote de “comunista”.

El libro, pues, se enfoca, claro, en el “lector occidental”, otorgándole la posibilidad sintética de informarse (con un detalle más allá de lo estrictamente suficiente) acerca de la historia, la cultura, la economía y la política chinas; para lo cual, este amplio estudio abarca desde finales del siglo XVI hasta finales del XX, es decir, desde el auge de la dinastía Ming hasta los años que siguieron a la represión gubernamental de la revuelta de la plaza de Tiananmen, en 1989 (no en balde, como habrá ya sospechado quien lea, el libro tiene más de mil páginas).

Por otra parte, Jonathan D. Spence es uno de los sinólogos con mayor prestigio internacional y, además, hace de su narración (calificada como “brillante” en el Publishers Weekly) un fluido compendio de las sucesivas convulsiones a que se han visto sometidos los habitantes de esta nación, lo mismo que los esfuerzos por lograr la “consolidación” de las fronteras en un territorio que llegó a ser “el mayor reino unificado de la historia”.

Egresado de Cambridge y doctorado por la Universidad de Yale (donde fue catedrático de historia), J. D. Spence es además miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias y de la Sociedad Filosófica en los Estados Unidos. Ha recibido, asimismo, las becas Guggenheim y MacArthur, el Premio Vursell de la Academia Norteamericana y del Instituto de las Artes y las Letras, y el Premio Gelber de Literatura, en Canadá. Su obra incluye otros libros sobre China, entre los que destacan El palacio de la memoria de Matteo Ricci (1984), La muerte de la mujer Wang (1977), El gran continente Kan (1995) y la celebrada biografía Mao (1999).

Finalmente, este grueso estudio tiene de todo y para cualquiera, porque el autor no evita abordar también (a detalle y con amplia documentación) los trágicos eventos históricos que marcaron a China durante el pasado siglo: las luchas entre comunistas y nacionalistas, la invasión japonesa o el periodo conocido como “Revolución Cultural”, de funestas consecuencias.

De igual modo, Spence refiere los retos y las transformaciones de una economía que pasó –en muy breve lapso– del feudalismo a la propiedad colectiva, siempre bajo el yugo de la necesidad de alimentar a sus poco menos de mil cuatrocientos millones de habitantes, sin que por ello pase por alto la literatura y el arte, las costumbres y la diversidad de perfiles para un país cuyo devenir es no sólo impresionante sino, también, fundamental para el futuro del planeta.




Ricardo Solís (Navojoa, Sonora, 1970). Realizó estudios de Derecho y Literaturas Hispánicas en la Universidad de Sonora. Ha colaborado en distintos medios locales y nacionales. Ganador de diferentes premios nacionales de poesía y autor de algunos poemarios. Fue reportero de la sección Cultura para La Jornada Jalisco y El Informador. Actualmente trabaja para el gobierno municipal de Zapopan.


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