Espejo desenterrado: Es trabajo de todos

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Por Karla Valenzuela
Comienza diciembre y, con él, una nueva etapa importante para México no sólo por la llegada de un presidente que durante muchos años aspiró a serlo, no sólo porque en el corazón de muchos mexicanos persistía la añoranza de que este día llegara ya casi como un sueño que nunca se haría realidad, sino porque precisamente ayer cualquier añoranza quedó atrás. Se cumple el sueño de muchos y, después de eso viene la realidad.

Y es que en un país donde estamos ya más que acostumbrados al surrealismo que Salvador Dalí veía claro en esta tierra, se vuelve estrictamente necesario dejar atrás emociones, pasiones o cualquier indicio de víscera para enfocarnos en el México real, no en el que creemos ver, no en el que queremos que sea. Y en ese México tan real como nuestros muertos vivimos cada día y sufrimos y gozamos el presente. Es nuestro andar diario el que nos dará un porvenir mejor.




Ningún presidente, ningún líder, puede hacer las cosas solo. Es con el esfuerzo cotidiano de todos que se puede verdaderamente lograr un buen resultado. De eso debemos estar muy conscientes: el México que queremos lo construimos todos.

El escritor Carlos Fuentes dijo alguna vez que la única posibilidad de renovación de los mexicanos era precisamente la que comenzó este primero de diciembre. Él, claro, creo que se refería al entorno político más que al social.

Hoy, yo prefiero pensar que la oportunidad de una renovación la hemos tenido siempre si queremos, si trabajamos por ella, si cada uno hacemos lo que tenemos que hacer. Se trata, pues, de un trabajo en conjunto. Se trata de que cada uno demos lo mejor de nosotros mismos cada vez y no, definitivamente no, esperar a que las cosas nos caigan del cielo.




Ya Juan Rulfo retrataba la realidad de una tierra desesperanzada pero, a la vez, envuelta en la ilusión. Así somos en México y en esa dualidad nos sumergimos y también resurgimos.

Los invito a resurgir cada día, a amanecer con el afán realista – fuera de toda convicción política-, a abrir bien los ojos, a alentar lo que esté bien hecho y criticar lo que no. Que la voz se siga alzando siempre para que los sueños de todos se cumplan. Los invito a tener los pies bien plantados en la tierra y forjar, de veras, en unión, un futuro mejor. Eso depende de cada uno, desde nuestras casas, desde nuestro entorno y claro, por mucho, también dependerá del liderazgo del presidente.

Los invito, pues, a conciliar nuestra ensoñación con nuestro presente hoy y siempre.




*Karla Valenzuela es escritora y periodista. Es Licenciada en Letras Hispánicas y se ha especializado en Literatura Hispanoamericana. Actualmente, se dedica también a proyectos publicitarios.


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